La preocupación radica en que desean mantener las fuentes laborales, pero sus empresas no están funcionando en la actualidad porque no son consideradas esenciales en el marco del aislamiento social obligatorio por la pandemia del Covid-19.
En este sentido, le pidieron al gobernador flexibilizar la tasa de los empréstitos que lanzó la Nación para que las empresas lo destinen al pago de sueldos.
Lo que pretenden los empresarios y comerciantes es una ayuda extra de la provincia para que estos créditos sean más accesibles para las empresas que por la cuarentena obligatoria no pueden abrir sus puertas.
"Nuestras empresas están cerradas y asumir créditos a futuro cuando no sabemos cómo los vamos a pagar es riesgoso", sostuvo el presidente de la Unión Comercial, Alejandro Segli considerando que se trata de una medida “inviable” para los empresarios locales, ya que no pueden abrir sus puertas.
También le presentaron al gobernador el pedido para declarar la emergencia económica, a lo cual Jalil les advirtió que "es un hecho, al igual que la emergencia sanitaria en todo sentido y para todos los rubros".
Segli señaló que "vamos a trabajar sobre datos reales para ver cuál es la situación de cada una de esas empresas, de sus empleados y de sus familias para ir buscando alternativas de ayudas que complementen las ayudas de Nación".
En la oportunidad, estuvieron presentes –además del gobernador- integrantes de su gabinete, la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Guerrero, y el director del Banco de la Nación, Francisco Mercado.