“Vamos a judicializar los 36 casos por la precarización laboral, a ver qué respuesta tiene la Justicia y vamos a encarar el pedido de incremento salarial”, adelantó Arévalo asegurando que pedirán 10 mil pesos.
Además, el gremialista explicó por qué llamó a conciliación obligatoria. “Tratamos de destrabar este conflicto a base de reuniones informales que solo sirvieron para que los funcionarios saquen partes de las conversaciones y se las pasen al fiscal para las denuncias”, apuntó.
Por otra parte, reveló que su padre sufrió un paro cardíaco mientras estuvo detenido. “Tal vez no por motivo de mi detención, pero no pude asistirlo, ni a mi madre, por una mala actitud de dos funcionarios, un fiscal irresponsable y una persecución del intendente de la capital con el apoyo de Lucía Corpacci”.