El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina, Héctor Laplace, tras repeler los hechos vandálicos suscitados días pasados, expresó que “no nos tenemos que acostumbrar a este tipo de sucesos”, sugiriendo que tanto el sector como las autoridades deben prestarle mucha atención para que “estos hechos no vuelvan a suceder”.
Resaltó que “no se puede aceptar bajo ningún concepto o justificativo” las consecuencias producidas de una marcha antiminera, detallando las secuelas que trajo aparejado “incendios de las oficinas, de autos, gente golpeada y compañeros trabajadores que debieron salir por los techos escapando de las amenazas” y el peligro que provocó “esta situación lamentable”.
Consultado sobre cuál era la situación de los trabajadores de Agua Rica en la empresa afectada por el incendio, el dirigente minero expresó que “los trabajadores tienen garantizado su trabajado”.
En relación al rumor del cambio de lugar físico de las oficinas de la firma, respondió que “desde la organización sindical planteamos el gran interrogante de ver si las oficinas van a seguir estando en Andalgalá o van a ser trasladadas”. Agregó que “este criterio nos preocupa y nos parece una locura estar pensado que las oficinas se vayan para otro lado”.
Además, lamentó que este hecho vandálico haya postergado “la posibilidad de 50 nuevas inclusiones de trabajadores - la mayoría de Andalgalá - con la expectativa concreta de poder quedar efectivos dentro del proyecto para iniciar la exploración” hecho que no sucedió por esta agresión.
Por otro lado, destacó la realización de las audiencias públicas ofrecidas para conocer los procesos del emprendimiento minero, informándole acabadamente a la gente de que se trata el proyecto y de varias etapas para su concreción para estar hablando de la posibilidad completa de ir para adelante con el proyecto. Destacó que en este aspecto que “nuestra seccional trabajó fuertemente mediante una bolsa de trabajo con cientos de personas que quieren iniciarse en la actividad minera”.
“Hay gente que no entiende a la industria y hay quienes no quieren entenderlo ya que hay una cuestión política de por medio”, sentenció Laplace, para luego sostener que en estos hechos ilícitos “hay gente que no tiene nada que ver con la actividad, que no son de la localidad, y otros que son de la localidad y que se dedican a otras actividades estatales, y que sean hoy los bandidos” que enfrentan a otros trabajadores.
Expresó que esta situación experimentada en esta localidad “la debe arreglar la acción política”, responsabilizando al intendente de esta localidad por los provocativos dichos los días previos a los desmanes.
Según su posición, “se sabía que iba a suceder y encima se arengaba. Incluso el secretario de seguridad ciudadana, en la propia Andalgalá, estaba en la manifestación”. Agregó que no entiende cómo “alguien que justamente se lo convoca a un cargo público por la seguridad ciudadana, resulta que después, está en las manifestaciones”, situación que para el máximo dirigente de los trabajadores mineros “es una locura que no permite ningún tipo de análisis”.
Laplace expresó que esta situación de crisis que padece esta zona del oeste catamarqueño “hay que frenarla y hay que dialogar. Pero quiero ser muy claro, no estamos dispuestos a que haya una pelea de pobres contra pobres, permanentemente decimos que, mediante disturbios, no es la manera de resolver la situación”.
Por último, bregó para que “la Justicia actúe como corresponde y tal lo señaló el propio gobernador, esto se va a tener que arreglar políticamente”, poniendo de relieve que “a veces los fallos judiciales, a algunos no les gusta, y a partir del fallo judicial, que dictó inconstitucional la norma dictada en Andalgalá, indudablemente puso nervioso al intendente” por Eduardo Córdoba. Aclaró que “eso sí, cuando se trata de cobrar regalías es el primero que está en la fila”, concluyó el dirigente.