Un adversario común puede forzar las simpatías en los medios usados por fracciones políticas opuestas. Cuando eso pasa, se dice, los extremos se tocan. En el caso que nos ocupa, no está claro, quién o quiénes son los enemigos comunes, pero lo que si está claro es que dos extremos opuestos, quizás, terminen votando juntos un proyecto en el Congreso Nacional.
Cuando se trate en el Congreso el principio de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la deuda contraída por Mauricio Macri, probablemente todos los legisladores catamarqueños terminen votando a favor. Esta descontado el positivo de Lucia Corpacci, Silvana Ginochio y Dante Lopez Rodriguez, pero a ellos podrían sumarse Rubén Manzi y Francisco Monti.
Ruben Manzi ya debe tener en la cabeza la “insinuación” de la líder de su sector político, Lilita Carrio, de que la Coalición Cívica (CC) debe “acompañar y discutir” la propuesta del gobierno nacional para solucionar el tema de la deuda macrista.
Según dijo Lilita “se deben honrar las deudas porque es lo que corresponde. No acordar sería la bancarrota. Sabemos que este gobierno no tiene política económica, pero tenemos que apoyar la intención de alcanzar un arreglo por la deuda”. Asi que Manzi no tiene mucho margen para hacer otra cosa; salvo enfermarse, lo que también equivaldría a desoir el mandato de Lilita.