OPINION

Hacia un nuevo Contrato Social

La provincia necesita imperiosamente un nuevo modelo de gestión. Se vislumbra. No me voy a referir a la actualidad por una razón. Porque soy optimista y prefiero escribir sobre el futuro, que será mejor, si comprendemos qué debemos hacer como sociedad para obtener un resultado distinto al actual. 
lunes, 25 de julio de 2022 21:02
lunes, 25 de julio de 2022 21:02

Todo Estado para funcionar necesita de reglas de juego claras. Cada uno, el gobierno y los ciudadanos, tiene sus derechos, obligaciones y deberes. Se trata de refrescar un viejo concepto que se comenzó a acuñar en Europa y en Estados Unidos en el renacimiento, que es el contrato social. Obviamente que encasillarse en ideologías no es apropiado en el siglo XXI, porque la idea política te encierra y no te da libertad de movimiento. Para evitar discusiones estériles, que no conducen a nada, lo mejor es aplicar el sentido práctico a todo lo que hagamos, cuando de lo que se trata es de gobernar una provincia. Repasar las ideas de los pensadores de la ciencia política está bien. Es conocimiento adquirido y luego esos conocimientos llevarlos a la actualidad e imprimirles un sentido práctico.


Existe algo que otros pensadores asociaron a las ideas políticas, tal el concepto de moral. No obstante, cabe aclarar, que la palabra moral aquí no tiene sentido religioso, sino que es un concepto objetivo, que debe añadírsele al acuerdo social entre la administración y los ciudadanos. Es decir que siempre debe existir, estar presente en todo, e ir acompañado de ideas valiosas, comportamientos que valgan la pena y que redunden en el estado de bienestar al que todos anhelamos. 

La moral está relacionada con los valores y comportamientos más adecuados dentro de un contexto o sociedad determinada. Como si se tratara de una página de internet, en Catamarca necesitamos refrescar nuestra existencia, enturbiada por la falta de valores. Y no me estoy refiriendo sólo a los políticos, sino a toda la sociedad, desde el empleado de la playa de estacionamiento hasta el gobernador. La suma de valores y buenas prácticas redunda siempre en una notable mejora del estado de bienestar. No es lo mismo cumplir la ley que no cumplirla. Las malas prácticas nos llevan siempre a la ruina, porque no es justo que unos pocos gocen del bienestar y otros se hundan en el atraso o la postergación. 

Mi propuesta es, además de generar un nuevo paradigma de gestión, sumar la práctica generalizada de estos conceptos para que nuestra sociedad esté regulada de forma equilibrada. Del mismo modo, el nuevo modelo de gestión deberá estar ambientado en un acuerdo social, con reglas claras para todos, que sea trasparente, en primer término. Me refiero a las reglas del mandato público, a la confianza que el pueblo deposita en su administrador, y a la transparencia que éste le debe al pueblo. La ética define los comportamientos correctos o no, basándose en principios generales, especialmente el principio rector de todas las relaciones humanas como es el de la buena fe. La buena fe construye la confianza entre gobernantes y gobernados. 

Hoy la confianza entre el Estado y los ciudadanos está fracturada, nuestros gobernantes no son creíbles porque hacen cosas inexplicables. Es necesario hacer un replanteo total de las obligaciones, derechos y deberes entre el Estado y el pueblo. Catamarca es una provincia en donde no se respetan las libertades individuales. Es común ver las represalias que los gobiernos de turno ejecutan con las personas críticas a las gestiones. Ese escenario no debe continuar. 

Tenemos que dirigir nuestra energía con sentido positivo, y caminar por la senda de lo valioso para tener un futuro promisorio. Es necesario crear las condiciones para que la sociedad permita a las personas desarrollar sus proyectos de vida, manifestar sus opiniones sin censura, intimidaciones, ni miedo a represalias. Debemos recuperar el pluralismo de ideas y respetar la opinión del otro, que es distinto. 

Quizás sea un reaprendizaje de la convivencia social, y es hacia allí donde debemos dirigirnos. Recuperar el verdadero sentido de la libertad, como rasgo distintivo de una sociedad que pretende ser prospera. Insisto, Catamarca necesita en forma urgente no sólo un nuevo modelo de gestión sino también un nuevo contrato social con forma de acuerdo que lo contenga y al que adhieran la mayoría de los catamarqueños. Cuando en mi nota anterior, utilice la expresión “mirarnos con buenos ojos”, eso necesitamos para iniciar esta nueva etapa. 

                                                      Fernando Capdevila

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