La diputada provincial Silvana Carrizo en la 5° Sesión Ordinaria defendio el proyecto de Ley de Emergencia Alimentaria y Nutricional que fue unificado con otros tres proyectos para la creación del PLAN ALIMENTARIO DE CATAMARCA.
“Sin dudas el tema que hoy nos convoca es el más complejo y a la vez el que más nos debe avergonzar como dirigentes políticos que anhelamos transformar la realidad” comenzó expresando la Legisladora tras agregar que hacer política no debe ser otra cosas que mejorar la vida de las personas a partir de “combatir la pobreza”.
En este punto precisó que la pobreza infantil “debe avergonzarnos e interpelarnos a todos y todas los que estamos acá” remarcando que los “números son crueles”.
“La pobreza muestra que la situación en barrios populares se caracteriza por su persistencia, su reproducción en el tiempo y que está asociada a la falta de acceso a derechos y servicios básicos fundamentales como las condiciones de la vivienda, el hábitat, salud, educación” destacó Carrizo al tiempo de señalar que el trabajo comunitario y redes barriales ocupan un lugar crucial, que en ocasiones logran reformular sentidos y salvar vidas.
Para la Diputada es responsabilidad como legisladores “la adopción de un enfoque multidimensional de la pobreza en Catamarca, el cual atienda de manera más adecuada las privaciones que sufren niños, niñas y adolescentes”; además, de promover también la vinculación de los resultados de pobreza infantil con el diseño y la adaptación de programas integrales de protección social que contribuyan a la reducción simultánea de privaciones, que potencien los recursos disponibles e incrementen su efectividad.
Según explicó en su alocución, cada 10 niños, niñas y adolescentes, 6 son pobres y viven en hogares con ingresos que no alcanzan a comprar la Canasta Básica Total, que ya superó los $200.000.
“Tenemos en Catamarca una pobreza multidimensional, personas que son pobres por ingresos y a la vez tienen al menos una privación no monetaria, relacionada a déficits en alimentación, servicios básicos, vivienda digna, en la educación” enumeró tras recordar que aun cuando los niños, niñas y adolescentes son los últimos responsables de la situación económica, “están sufriendo sus consecuencias de una forma tanto o más grave que otros grupos etarios”.
A continuación indicó que a diario “enfrentan situaciones de empeoramiento en la calidad de su dieta y menor acceso a alimentos, dificultades en el acceso a medicamentos, mayor exposición a situaciones de violencia (familiar e institucional), maltrato, consumo problemático. Deben insertarse más tempranamente en el mercado de trabajo y asumir mayores responsabilidades de cuidado, con consecuencias en sus posibilidades de ejercer su derecho a la educación”.
De igual manera planteó que la situación económica que atraviesan la mitad de los hogares catamarqueños por no llegar a cubrir la canasta alimentaria, torna el clima anímico en los hogares negativamente, lo que requiere prestar particular atención a las intervenciones de protección integral y acompañamiento a las familias, requiriendo de acciones inmediatas y sostenidas ya que invertir recursos para ayudar a que los niños, niñas y adolescentes sobrevivan y desarrollen plenamente su potencial es, ante todo, “un imperativo moral y un derecho”.
“Hoy pudimos coincidir todos los legisladores en una ley que establezca políticas públicas que van a venir a reforzar en la situación de contracción económica que estamos atravesando y también en momentos de recuperación, como es la creación del PLAN PROVINCIAL DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL” destacó Carrizo enfatizando que con el mismo se estaría garantizando el derecho a la alimentación y dar respuesta a la emergencia actual.
“En momentos de restricciones económicas, blindar y complementar los presupuestos de los programas sociales que tienen buenos resultados contribuirá a disminuir las inequidades, y a garantizar el acceso a servicios sociales” explicó Carrizo haciendo hincapié en que “erradicar el hambre es una meta compleja porque supone diferentes estrategias de intervención y cambios en las economías domésticas, pero también es claro que se revelan insuficientes en un mercado laboral inestable, con elevado nivel de informalidad y los crecientes niveles de inflación”.
En este marco, consideró que 6 de cada 10 NNyA en la provincia, “experimentan al menos una carencia en el espacio de los derechos que el Estado debería garantizar a la sociedad catamarqueña”.
“La pobreza es más que la escasez de ingresos. A 40 años del regreso de la democracia, y en un contexto electoral, creemos que es fundamental que haya un consenso en toda la sociedad sobre la necesidad urgente de reducir progresivamente la pobreza en la niñez en todas sus dimensiones”, exhortó la Legisladora radical.