De oscuros orígenes, que gracias a historiadores como Hugo Chumbita, autor de El Secreto de Yapeyú, donde descubre una raíz mestiza por parte de una madre indigena llamada Rosa Guarú, van viendo la luz. Aunque La Sociedad Sanmartiniana sigue sosteniendo que es hijo de padres blancos y españoles y se niegan a hacer el ADN pedido por el mencionado autor. Así, muchos historiadores de la Academia siguen repitiendo la Historia Mitrista.
El Revisionismo Histórico Socialista de la Izquierda Nacional, con exponentes como Norberto Galasso, Abelardo Ramos, Fermín Chávez, entre otros, rescatan la figura de nuestro Gran Patriota y Libertador. Aquel que acompañó en el mismo ideal a O'higgins y a Bolívar, a quien entregó su mando en Guayaquil dejándole también su Ejército de a pie, formado por curas, gauchos, indígenas y mestizos lo acompañaron hasta ese encuentro cumbre con Bolívar.
Manuel Ugarte dijo una vez, cuando pasó por la tumba de Bolívar dejándole una flor: “yo tengo mi Padre de la Patria, pero usted es Padre de Naciones (la Gran Colombia)”
Los sueños de aquellos Libertadores y de los caudillos federales se cumplieron. Pero San Martín, como todo gran hombre, murió en el ostracismo, el olvido y la pobreza, sufriendo todo tipo de dicterios e ignominias.
Estas son citas del Pensamiento y el obrar de ese gran Héroe:
“… los americanos de las Provincias Unidas no han tenido otro objeto en su Revolución que la emancipación del mando del hierro español y pertenecer a una unión.
Seis años contamos de revolución y los enemigos victoriosos por todos lados nos oprimen: falta de jefes militares y nuestra desunión son las causales. ¡Y se podrán remediar!
Mucho me ha tranquilizado lo que usted me dice acerca de la probabilidad de la unión del Paraguay y de la Banda Oriental. Dios lo haga, pero yo apostaría un brazo que no se verifica y aseguro a usted por mi honor, que me alegraría perderlo. El tiempo por testigo.”
CARTA A TOMÁS GODOY CRUZ, 24 de Mayo de 1816
En estos momentos álgidos y de tremenda incertidumbre, no tan solo de nuestra Patria sino en Latinoamerica es menester una reflexión profunda para el Pueblo trabajador de la Patria Grande. Que no obnubilen nuestro pensamiento y obrar la muerte, la destrucción, la barbarie, los apátridas, el neo malthusianismo y los neofascismos, que surgen en el mundo. Algo que pensábamos que ya estaba en el basurero de la Historia. Hagamos resonar las palabras del General San Martìn, quien escribiendole a su amigo Tomás Guido le expresó: "Usted sabe que yo no pertenezco a ningún partido; me equivoco, yo soy del Partido Americano".
Mesa Provincial Severo Chumbita