La sucesión de Raúl Jalil ya se vislumbra como una pelea sin cuartel en el ámbito del peronismo vernáculo y hace dudar de los acuerdos previos entre los líderes del PJ para que el próximo candidato a gobernador sea el ahora intendente de la Capital, Gustavo Saadi.
El pacto entre Lucia Corpacci, Raúl Jalil, Gustavo Saadi, con el aval del gastronómico Luis Barrionuevo, fue que los susodichos se repartan la gobernación dos periodos cada uno. Lucía cumplió y permitió que Raúl Jalil llegue al poder pese al escaso apoyo político que éste tenía dentro del PJ.
Pues bien, en dos años le toca a Gustavo Saadi acceder a la máxima aspiración política pero hay dudas si aquel acuerdo se cumplirá. En los sectores saadistas donde se incluyen a Lucía y Gustavo temen que el actual gobernador rompa el pacto y promueva, o bien haga la vista gorda, a favor de su hermano Fernando Jalil para la gobernación.
Ocurre que los saadistas saben que la acumulación de poder económico y político que los Jalil experimentaron en estos 6 años es enorme y por eso piensan que el otro clan arabe no va a resignar la gobernación cuando está todo para ganar.
No están equivocados. De hecho, los Jalil ya están tejiendo solapadamente un esquema para llevar a Fernando a pelear cualquier espacio de poder empezando claro por el sillón de Avellaneda y Tula.
El actual vocal de YMAD no es un improvisado de la política y participó activamente en los distintos armados aunque con perfil bajo y a la sombra de su hermano Raúl. Quizás un mandato familiar relegó siempre a Fernando de las aspiraciones políticas que siempre las tuvo y no las pudo cumplir. Pero eso es muy probable que ahora piense que es momento oportuno de romper los mandatos , emanciparse y patear el tablero.
Se animará esta vez o seguirá obediente y sumiso? Veremos.