No hay otra lectura posible, Milei quiere muerta a Cristina. Y reconoció esa circunstancia “en una parte de (su) morbo”, admitiendo enfermedades y/o padecimientos existenciales, durante una entrevista en la que parecía muy cómodo, frente a uno de los periodistas “más amigos”, Franco Mercuriali, en TN.
Pero lo más grave aún es que, con excepción del repudio generalizado desde el peronismo, como de otros sectores de la oposición política, no hubo un solo fiscal, a lo ancho de todos los paralelos y meridianos que cruzan el territorio nacional, que pudiera alertar sobre este verdadero acto de apología política.
La actitud de Milei fue un elogio a la violencia, a la premeditación más directa y obsesiva al magnicidio en contra de la ex presidenta y ex vicepresidenta de la Nación. Y esto no es imaginar confabulaciones alocadas, sino la justificación más clara y contundente del atentado del que ya fue víctima la compañera Cristina Kirchener, ahora, formalmente candidata a presidente del Consejo Nacional Justicialista.
A ella, intentaron matarla, cuando el jueves 1 de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel le apuntó a la cabeza con una pistola calibre 32 y gatilló dos veces, aunque –afortunadamente- las balas no salieron. Como ahora propicia y estimula el energúmeno de Mieli.
Por eso advertimos que no puede haber tanta “justicia” ciega, sorda y muda ante tan exacerbado atropello a la razón, como a la sana convivencia entre los argentinos.
Y no es que estos reclamos surjan, únicamente, de sectores partidarios o afines a Cristina. Ya alertó el periodista Marcelo Longobardi, que nadie puede sospechar de peronista y menos kirchnerista, cuando advirtió que "si el Presidente sigue metiéndole violencia a esta situación, esto va a terminar mal".
Y si la Justicia sigue haciéndose la distraída, mucho peor, porque se abrirá paso a la violencia indiscriminada y al descontrol generalizado, con los perores presagios para las relaciones democráticas entre los argentinos, reaseguro para la necesaria salud civilizada de la República.
A la par de repudiar las expresiones temerarias y violentas del exaltado Milei, saludamos afectuosamente y trasmitimos nuestra más ferviente y fraternal solidaridad a la compañera Cristina Fernández de Kirchner.
Firman: Gladys Moro, diputada provincial PJ, secretaria general de la CGT Regional Catamarca y secretaria general de APUNCa.; Rearte Hugo (UOYEP); Montiel Amado (ATRANA) Barrientos Víctor Hugo (UPSRA); Vergara Juan (UTA); Carabajal Franco Aníbal (STV Y ARA Sindicato de Trabajadores Viales y afines de la República Argentina); José Vega (Uthgra); José Videla (Camionero); Quevedo Gloria (Asociación Docentes de la Universidad Nacional de Catamarca); Sager, Daniel (SATSAID); Miriam Ramírez (Federación de Taxi); Marcelo Brandan (UOCRA), Rivero Raúl (SOIVA); Jorge O. Toledo (A.A.TRA.C); Juan Nieva (ATS, Asociación Trabajadores del Senado); Juan Lobos (SUTIAGA); Luis Suárez (Sindicato Gráfico); Carlos Noriega (OSEP); Pablo Soria (APeTCRA); Ismael Zalazar (UTEDYC); Hugo Reartes (Sindicato Plástico); Ariel Flores (Sub delegación Taxis de Santa María); Gustavo Cherbi y Cristian Maubecin (Sub delegación de Remis); Raúl Aguirre (Agrupación Felipe Varela y Duilio Aragón (AJEPROC).