Uno de los primeros sellos difundidos fue el de la Jefatura de Gabinete, ahora encabezada por Manuel Adorni. El símbolo incorpora el escudo nacional, que según Presidencia representa unidad, soberanía y el rol de coordinación del Ejecutivo.

En Economía, bajo la conducción de Luis “Toto” Caputo, el nuevo logo muestra un cadúceo —un bastón con dos serpientes entrelazadas— que simboliza comercio, intercambio y comunicación, mientras que las alas representan dinamismo y modernización.

El Ministerio de Seguridad, dirigido por Alejandra Monteoliva, presentó un águila, definida como símbolo de vigilancia, autoridad y protección, destacando su “visión estratégica y capacidad de control territorial”.
Defensa, con Carlos Presti al frente, incorporó los sables del Ejército Argentino, asociados a tradición, disciplina y defensa del territorio nacional.
El Ministerio del Interior, bajo Diego Santilli, sumó la flor de ceibo, emblema nacional que remite a identidad, pertenencia y articulación federal entre Nación y provincias.

El Ministerio de Desregulación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, eligió una antorcha como representación de claridad, guía y transformación, simbolizando la eliminación de trabas burocráticas.
Capital Humano, bajo Sandra Pettovello, adoptó dos manos que reflejan trabajo, solidaridad y desarrollo humano a lo largo de todas las etapas de la vida.
Justicia, conducido por Mariano Cúneo Libarona, incorporó la tradicional balanza, vinculada a equidad, transparencia y respeto por los derechos.
El Ministerio de Salud, con Mario Lugones a la cabeza, adoptó la vara de Esculapio, símbolo universal de la medicina, que representa cuidado, conocimiento y compromiso con la protección sanitaria.
La Vocería Presidencial incorporó un atril, definido como símbolo de comunicación institucional y de la palabra oficial del Gobierno hacia la ciudadanía.
La actualización de los símbolos oficiales forma parte de un relanzamiento político y comunicacional del Gobierno, buscando consolidar una nueva etapa de identidad institucional y reforzar la presencia de la administración en la esfera pública.
