El gobernador Raúl Jalil analiza dar una vuelta de tuerca y eyectar funcionarios, más precisamente algunos ministros.
Los nombres de quienes se van en los próximos días ya estarían definidos aunque hay dudas con sus reemplazantes.
La ministro de Seguridad, Fabiola Segura, viene siendo muy cuestionada sobre todo por las derivaciones de resonantes casos como lo del asalto a la familia Rolon Reynoso en el Parque América y el reciente escandalo por la banda de los estafadores catastrales que involucran a policías de alto rango, empleados judiciales, del Registro de la Propiedad, entre otros organismos. En el primero, voces opositoras vinculan el parentesco de Segura con uno de los asaltantes de apellido Carrizo y en el segundo caso es señalada porque los protagonistas son policías bajo su mando. Uno de sus principales detractores es el diputado provincial Hugo Avila, quien viene pidiendo su alejamiento.
El area de salud capitaneada por el contador Lucas Sampieri también es foco de conflictos y ocupó los titulares de los medios de comunicación por un caso de corrupción en compras directas tras la denuncia realizada por el diputado radical Thiago Puente. Además Sampieri enfrente resistencia interna y los profesionales de la salud cuestionan sus actos administrativos que resienten la atención a los pacientes en los centros de salud pública.
En Desarrollo Social también podría haber cambios. Se trata de un área que viene mal barajada desde la muerte del ex ministro Rojas y que siempre estuvo en la palestra por los sobreprecios de las compras directas. Aquí la intención es disolver el ministerio y convertirla en secretaria.