La información fue difundida inicialmente por una fuente oficial israelí bajo condición de anonimato, que aseguró que el cadáver del ayatolá fue hallado tras los ataques y que incluso se habrían mostrado imágenes al primer ministro Benjamin Netanyahu, según reportó el canal israelí N12.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la versión a través de su red social Truth Social con un mensaje contundente: “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto”.
La residencia del líder iraní en Teherán, de 86 años, resultó gravemente dañada luego de que al menos tres explosiones impactaran en las inmediaciones de su complejo residencial durante la madrugada. Tras los ataques, se activaron los protocolos de seguridad y el dirigente no volvió a ser visto públicamente.
Aunque la agencia oficial iraní Tasnim sostuvo —citando a “una fuente informada”— que Jamenei continuaba al mando de las operaciones de defensa, Netanyahu aseguró que existen “muchas señales” de que el líder supremo murió en la ofensiva.
En una alocución a la ciudadanía israelí, el mandatario sostuvo que el objetivo inicial del ataque fue precisamente el lugar donde se encontraba el ayatolá y lo calificó como un “tirano” responsable de promover el terrorismo internacional y de planificar la destrucción de Israel.
“Un ataque muy poderoso”
En declaraciones a la cadena ABC, Trump señaló que la ofensiva conjunta ha golpeado duramente a la cúpula de la República Islámica.
“No lo sabemos todo, aunque gran parte sí. Fue un ataque muy poderoso”, afirmó el presidente estadounidense en una entrevista telefónica, sin precisar qué otros líderes iraníes habrían sido eliminados.
El mandatario también aseguró que la operación militar —denominada “Furia Épica”— está desarrollándose con éxito y podría extenderse indefinidamente.
“Está yendo muy bien. Todo el tiempo que queramos, en realidad. Pero ya ha causado mucho daño”, sostuvo.
La eventual muerte del líder supremo iraní marcaría un punto de inflexión histórico en el conflicto regional y podría desencadenar consecuencias imprevisibles a nivel global, tanto en el plano militar como diplomático.