En la jornada inaugural de esta nueva etapa, la defensa de Cristina Fernández de Kirchner solicitó la nulidad total del juicio, al considerar que el expediente se construyó sobre confesiones obtenidas bajo un sistema extorsivo.
La audiencia comenzó con el tratamiento de las cuestiones preliminares, instancia en la que las defensas pueden formular planteos previos al inicio del debate de fondo. El juicio se tramita ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con la intervención de la fiscal general Fabiana León.
El primero en exponer fue Carlos Beraldi, abogado de la ex presidenta, quien no estuvo presente ya que no está obligada a conectarse en esta etapa. Durante los 45 minutos asignados por el tribunal, Beraldi sostuvo que el caso debe ser anulado porque se apoya en lo que calificó como la “estafa de los arrepentidos”.
Cuestionamientos al sistema de imputados colaboradores
“La causa se sostiene sobre un artificio. Acá no se utilizó un mecanismo legal de la Ley del Arrepentido, sino que se convirtió a la Justicia en un instrumento de presión y chantaje”, afirmó Beraldi al iniciar su presentación. Según la defensa, los 31 imputados colaboradores declararon bajo un sistema coercitivo, vulnerando garantías básicas como el derecho a declarar libremente.
El abogado hizo especial hincapié en el caso de Oscar Centeno, el exchofer del Ministerio de Planificación y autor de los cuadernos que dieron origen a la investigación. Beraldi cuestionó las contradicciones en sus declaraciones, el destino incierto de los cuadernos originales —algunos presuntamente quemados— y la incorporación parcial del material a la causa. Incluso señaló que faltan dos cuadernos y que otros presentan alteraciones, espacios en blanco y posibles manipulaciones.
“Esta causa se basó en confesiones y en los cuadernos. Fuera de eso, no hay elementos probatorios sólidos”, sostuvo el defensor.
Durante su exposición, Beraldi también apuntó contra el accionar del fiscal Carlos Stornelli, a cargo de la investigación durante la etapa de instrucción. Buscó desacreditar el proceso recordando su presunto vínculo con el falso abogado Marcelo D’Alessio, a quien acusó de haber enviado mensajes en nombre de la fiscalía para presionar a algunos arrepentidos, aunque ese vínculo fue posteriormente desestimado en sede judicial.
Además, la defensa planteó que la causa estaría afectada por un posible forum shopping, es decir, una maniobra para direccionar la investigación hacia un juzgado determinado. En ese sentido, Beraldi afirmó que el expediente “surgió de un engaño”, ya que, según sostuvo, antes de su inicio formal el fiscal Stornelli y el entonces juez Claudio Bonadio ya habían tenido contacto directo con la prueba.
Hacia el final de su exposición, el abogado fue contundente: “Es tan grave todo lo que estoy contando que me avergüenza el nivel al que se ha llegado. Por eso pedimos la nulidad de todo el proceso, para que estas prácticas no se vuelvan a repetir”.
Beraldi remarcó que, tras los argumentos expuestos, el tribunal “no puede llegar a otra conclusión que no sea anular el juicio”, al considerar que continuar el debate implicaría sostener una acusación basada en procedimientos irregulares.
El alcance de la causa Cuadernos
La investigación impulsada por Stornelli se estructuró en cuatro ejes principales:
el cobro de sobornos a empresarios que Centeno registró en sus cuadernos;
maniobras ilícitas vinculadas a contratos ferroviarios;
concesiones de corredores viales;
y la presunta cartelización de la obra pública civil a través de la Cámara Argentina de Empresas Viales.
Según el requerimiento de elevación a juicio, existió una asociación ilícita liderada por Cristina Fernández de Kirchner y el expresidente Néstor Kirchner, que habría montado un sistema de recaudación de fondos ilegales entre 2003 y 2015 para enriquecimiento personal y financiamiento de otros delitos.
El juicio comenzó el 6 de noviembre pasado y tiene en el banquillo a más de 80 imputados, entre ellos 19 exfuncionarios, 65 empresarios y dos exchoferes. Están acusados de integrar, organizar o liderar una estructura que, según la fiscalía, funcionó dentro del Poder Ejecutivo Nacional a cambio de contratos estatales.
En diciembre, la fiscal Fabiana León definió a la causa Cuadernos como “la investigación por hechos de corrupción más extensa de la historia judicial argentina”, comparable con muy pocos casos a nivel mundial.
Con las cuestiones preliminares en marcha, el TOF 7 deberá resolver ahora si hace lugar o no a los pedidos de nulidad, una decisión clave que podría marcar el futuro del juicio.