La indagatoria se desarrolló ante el Tribunal Oral Federal N°7, donde la exmandataria realizó una extensa exposición con fuerte contenido político, pero decidió no responder preguntas de las partes. Durante su discurso, cuestionó duramente a jueces y fiscales, en especial al fiscal Carlos Stornelli, quien encabezó la etapa de instrucción de la investigación.
En ese marco, sostuvo que empresarios habrían sido presionados para declarar en su contra y calificó la causa como un “disparate”. “Con este Poder Judicial me puedo morir presa”, afirmó antes de finalizar su intervención. Tras su exposición, solicitó autorización para retirarse de la sala y no permaneció para escuchar las declaraciones de otros imputados, entre ellos el exministro de Planificación Julio De Vido, quien declaró a continuación.
Según trascendió, ambos coincidieron en el ingreso a la sala de audiencias ubicada en Comodoro Py, aunque no se saludaron pese a la cercanía política que mantuvieron durante años.
Durante su declaración, la ex jefa de Estado también cuestionó al actual presidente Javier Milei, al considerar que habría vulnerado la Constitución Nacional al referirse públicamente a su situación judicial durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
Al cierre de su intervención, reiteró sus críticas a la investigación y señaló que responderá preguntas cuando también se investiguen hechos que, según afirmó, involucran a otros actores. Luego de la audiencia, regresó a su domicilio de la calle San José, donde cumple arresto domiciliario. Durante la jornada estuvo acompañada por su hijo, el diputado Máximo Kirchner, además de dirigentes de su espacio político y militantes que se acercaron a brindarle apoyo.