“Hoy un precarizado municipal tiene menos derechos que un preso. Y no lo digo como una provocación, lo digo como una descripción de la realidad”, expresó Figueroa.
En ese sentido, detalló que mientras una persona privada de su libertad cuenta con alimentación diaria, techo, atención médica y condiciones mínimas garantizadas, “hay trabajadores municipales que cumplen funciones esenciales sin aportes, sin estabilidad, sin vacaciones y con salarios que no alcanzan para vivir”.

“Diez años de espera es una condena social”
El edil también apuntó contra el régimen vigente establecido por la Ordenanza N° 8020/21, al considerar que “patear el problema diez años no es una solución: es una forma de perpetuar la precarización”.
“En diez años pasa la vida. Una persona forma una familia, tiene hijos, proyecta su futuro. No se puede condenar a un trabajador a vivir una década sin derechos esperando ser reconocido”, sostuvo.
Propuesta concreta: plan integral de regularización
Figueroa remarcó que desde su espacio no solo se realizan críticas, sino que se plantea una alternativa concreta: “Si el Ejecutivo no sabe cómo resolverlo, nosotros tenemos un plan”, afirmó.
Entre los principales ejes, destacó:
- Realización de un censo integral de trabajadores municipales
- Identificación de funciones, antigüedad y condiciones laborales
- Establecimiento de criterios objetivos: continuidad, esencialidad, idoneidad y formación
- Implementación de un plan progresivo de regularización laboral
- Equiparación salarial inmediata bajo el principio de “igual remuneración por igual tarea”
- Limitación de nuevas incorporaciones precarias
- Derogación de la Ordenanza 8020/21
- Asimismo, el concejal confirmó la presentación de un proyecto para derogar la normativa vigente:
“Vamos a comenzar derogando la Ordenanza 8020/21, que no resolvió el problema, lo administró. Y vamos a avanzar con un régimen integral que garantice derechos y termine definitivamente con la precarización”, señaló.
“Gobernar es hacerse cargo”
Finalmente, Figueroa cuestionó la falta de decisión política del Ejecutivo: “Al Intendente lo votaron para gestionar y tomar decisiones. Estirar el caos durante diez años no es prudencia: es falta de gestión y de ideas”, concluyó.