En un contexto de ajuste severo en sus cuentas y con un gobierno nacional que acumula 70 días de crisis política, desatada por el escándalo de gastos y propiedades que salpica al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la idea de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales para el próximo año cobra fuerza imparable. Es una estrategia para jugarse la continuidad en el cargo sin la sombra de la contienda presidencial, donde Milei buscará la reelección.
La opción más comentada en las conversaciones preliminares es la creación de un superdomingo electoral que agrupe varias votaciones provinciales antes de los comicios nacionales y tiene el aval de los mandatarios que nuclean sus legisladores detrás de Provincias Unidas, ampliando los límites que contiene el peronismo de Fuerza Patria.
En distritos clave, la separación de comicios es una posibilidad concreta. En la provincia de Buenos Aires, el kirchnerista Axel Kicillof, quien ya desdobló en las legislativas del año pasado y se prepara para una potencial disputa presidencial, ve cómo sus intendentes presionan para que la estrategia se repita en 2027. Aunque cerca de su gabinete no descartan la herramienta, el actual escenario con un Milei desplomándose podría inclinar la balanza a favor de no desdoblar.
El peronismo y las elecciones 2027
El principal escollo que tiene el mandatario bonaerense son sus socios políticos del cristinismo, quienes ya manifestaron su malestar por el intento de desdoblamiento (“para ganar un concejal más”). Desde San José 1111 insisten con la idea de federalizar la campaña y prefieren una elección concurrente, donde los dos modelos de elección se diriman el mismo día que las nacionales.
Quién podría sumarse a un desdoblamiento es el formoseño Gildo Insfrán, quién mantiene una disputa con la Justicia por el intento de inhabilitación para una nueva reelección. En Formosa mandaron un mensaje a la expresidenta con uno de los alfiles en el Congreso, José Mayans, quien se distanció de bancas de Anabel Fernández Sagasti luego del bloqueo de la designación de la Defensoría de la Niñez para una camporista. Esos chispazos marcan un reacomodamiento en lo que parecía una sintonía fina entre ambos sectores.
Otros referentes como el peronista cordobés Martín Llaryora también planea en adelantar sus comicios. Sin embargo, no todos los desdoblamientos persiguen el mismo fin. Incluso dos de los mejores aliados peronistas que supo tener el Gobierno, Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Claudio Vidal (Santa Cruz), están más cerca de jugarse la continuidad de sus proyectos en elecciones separadas. Jalil, que no irá por un tercer mandato, podría fijar la fecha de elecciones en marzo, mientras Jaldo afronta la oposición interna para su reelección.
Los planes del superdomingo electoral se evalúa, siempre y cuando, el Gobierno no consiga los números para avanzar con la eliminación de las Primarias, algo que no parece avanzar en las comisiones que deben tratarlo en el Congreso.
La principal causa del desdoblamiento y un potencial adelantamiento electoral se da porque muchas provincias recibieron un guiño de Economía para afrontar un endeudamiento y tendrán plata fresca hasta mayo o junio de 2027, algo que Casa Rosada no garantiza por coparticipación.
Las iniciativas del Gobierno en materia electoral, como la eliminación de las PASO, encuentran fuerte resistencia en el Congreso, precisamente en un momento donde las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores son cruciales. La “reforma está medio verde”, admiten cerca de uno de los mandatarios que impulsa el desdoblamiento, quien además sufrió el reciente impacto de un nuevo recorte presupuestario.