"Quienes llegaron al poder prometiendo combatir la corrupción y terminar con los privilegios tienen la obligación de actuar con la misma firmeza frente a cualquier cuestionamiento, sin distinciones ni dobles estándares. La responsabilidad también alcanza al presidente Javier Milei, que debe garantizar que todos los funcionarios rindan cuentas de sus actos", expresa un comunicado.
Y agrega: "Sostener a un funcionario sin explicaciones convincentes compromete la credibilidad del Gobierno. Tampoco resulta creíble que quienes hasta ayer defendían incondicionalmente al oficialismo nacional intenten hoy despegarse de esta situación por mera conveniencia política. La transparencia se demuestra con hechos, no con discursos. Los argentinos merecen respuestas, coherencia y responsabilidad institucional".