REORGANIZACIÓN OPOSITORA

Massa apuesta a la unidad del peronismo y ya proyecta el camino hacia 2027

Mientras el oficialismo enfrenta tensiones internas, en el peronismo avanzan las conversaciones para construir una estrategia común de cara a las próximas elecciones presidenciales. Sergio Massa promueve la unidad como eje central y analiza el rol que podrían desempeñar figuras como Cristina Kirchner y Axel Kicillof.
sábado, 13 de junio de 2026 23:25
sábado, 13 de junio de 2026 23:25

A poco más de un año de las elecciones legislativas y con la mirada puesta en 2027, el peronismo comenzó a delinear los primeros movimientos de una estrategia que busca recuperar el poder nacional. En ese escenario, Sergio Massa emerge como uno de los principales articuladores de un proceso de reorganización que tiene como objetivo central preservar la unidad del espacio.

Lejos de los grandes actos y de la exposición mediática permanente, el líder del Frente Renovador mantiene una intensa actividad política en reuniones reservadas con dirigentes de distintos sectores del justicialismo. Gobernadores, intendentes, legisladores y referentes territoriales forman parte de una red de contactos que busca construir consensos en un escenario donde ya no existe una conducción única e indiscutida.

Dentro del peronismo comenzó a instalarse una imagen que describe el momento actual del movimiento: una "mesa redonda". La metáfora refleja un esquema de liderazgo compartido, en el que distintos actores tienen peso propio y donde las decisiones requieren acuerdos amplios en lugar de órdenes verticales.

La unidad como prioridad

Según trascendió de recientes encuentros encabezados por Massa, el ex candidato presidencial considera que el principal desafío del peronismo es evitar divisiones internas y concentrar todos los esfuerzos en construir una alternativa competitiva para las próximas elecciones nacionales.

Durante una reunión mantenida con intendentes y legisladores del Frente Renovador, el dirigente habría transmitido una serie de lineamientos que funcionan como hoja de ruta para los próximos años. Entre ellos, sostuvo que el objetivo principal es volver a ser gobierno en 2027 y evitar cualquier enfrentamiento prematuro dentro del espacio.

En esa misma línea, planteó que ningún sector debe ser funcional a la continuidad del gobierno de Javier Milei mediante la división interna del peronismo. Además, remarcó que cualquier proceso de ampliación debe realizarse sin excluir dirigentes ni sectores, ya que considera que “no hay lugar para sectas” dentro de un movimiento que pretende volver a ser una alternativa de poder.

Según fuentes cercanas al ex ministro de Economía, Massa insiste en la necesidad de actuar con madurez y responsabilidad política, promoviendo una estrategia que permita convocar a todos los sectores del espacio. Más que un esquema de mediación, se trata de una apuesta por la convivencia interna y la construcción de consensos.

Desde su entorno aclaran que Massa no pretende ocupar el rol de árbitro entre los distintos sectores del peronismo. Por el contrario, su apuesta está centrada en fortalecer la unidad y evitar que las diferencias internas terminen debilitando las posibilidades electorales del espacio.

El desafío de Axel Kicillof

Dentro de ese esquema, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como una de las figuras centrales para el futuro del peronismo, aunque también como una incógnita respecto de su proyección nacional.

En el massismo consideran que Kicillof atravesó un contexto complejo, marcado por la confrontación permanente con el presidente Milei y por las tensiones internas con sectores del kirchnerismo. Esa situación, entienden, agregó dificultades adicionales a su construcción política con vistas a una eventual candidatura presidencial.

No obstante, reconocen que ocupa un lugar relevante dentro de la mesa de discusión y sostienen que debería asumir un rol integrador, capaz de contener las diferencias internas y evitar respuestas impulsivas frente a las críticas.

"No se puede hacer política enojado", repiten cerca de Massa, donde consideran que el gobernador debe concentrar sus esfuerzos en fortalecer el vínculo con la sociedad antes que profundizar las disputas partidarias.

La reflexión surge también a partir de experiencias recientes. En ese sector recuerdan la campaña presidencial de Horacio Rodríguez Larreta en 2023 y advierten sobre el riesgo de enfocarse exclusivamente en sumar apoyos políticos sin construir un mensaje claro para la ciudadanía.

El peso de Cristina Kirchner

Otro de los factores centrales en la estrategia del peronismo es el papel que seguirá desempeñando Cristina Fernández de Kirchner.

Dentro del massismo existe consenso respecto de que el kirchnerismo y La Cámpora harán valer su peso político dentro de cualquier armado electoral futuro. Más allá de la idea de una conducción horizontal, reconocen que la expresidenta mantiene una influencia decisiva dentro del espacio.

De hecho, uno de los datos que circula en las conversaciones internas es que Cristina conserva un núcleo de apoyo electoral propio cercano al 20 por ciento, un capital político que puede transferir a cualquier candidato que decida respaldar.

La discusión actual gira en torno a cuál será la consigna política que adoptará el kirchnerismo en los próximos años. Mientras algunos sectores impulsan la idea de instalar el lema "Cristina Libre", otros consideran más efectiva la consigna "Cristina Inocente", entendiendo que permite ampliar el debate hacia la legitimidad política más allá de las cuestiones judiciales.

Los tiempos después del Mundial

Dentro del peronismo existe además una coincidencia respecto de que las definiciones electorales no se acelerarán mientras la Selección Argentina continúe participando en el Mundial.

Sin embargo, estiman que una vez finalizada la competencia internacional comenzará una etapa de mayor intensidad política y de definiciones concretas respecto de liderazgos y candidaturas.

En ese contexto, la palabra que más se repite en el entorno de Massa es "aptitud". Consideran que quienes aspiren a encabezar una candidatura presidencial deberán demostrar capacidad real para conducir al conjunto del espacio.

El ex ministro no descarta que pueda existir una competencia interna similar a la que protagonizó junto a Juan Grabois en las PASO de 2023. Sin embargo, insiste en que cualquier disputa debe desarrollarse bajo reglas claras, sin agresiones entre compañeros y con acuerdos básicos sobre un futuro programa de gobierno.

Massa y la posibilidad de ser candidato

Respecto de una eventual candidatura presidencial propia, cerca de Massa evitan definiciones categóricas.

La posición actual es que el peronismo debe agotar todas las instancias posibles para construir una candidatura de unidad y que será la realidad política de los próximos meses la que determine quién reúne las mejores condiciones para representar al espacio.

Por eso, en su entorno repiten que la política argentina es extremadamente dinámica y recuerdan casos como el de Patricia Bullrich, quien logró mantenerse vigente después de atravesar experiencias electorales adversas.

La mirada puesta en la derecha

Mientras el peronismo intenta ordenar su estructura interna, también observa con atención la evolución del oficialismo y de los distintos sectores de la derecha.

Uno de los nombres que más seguimiento genera es el de Mauricio Macri, quien en los últimos meses mantuvo reuniones con dirigentes del PRO, gobernadores, intendentes y referentes de otros espacios políticos.

Dentro del peronismo interpretan esos movimientos como señales de que el expresidente podría buscar recuperar protagonismo de cara a 2027.

A ello se suma la posibilidad de nuevas tensiones dentro del oficialismo. En algunos sectores del justicialismo consideran factible una fragmentación entre el espacio de Milei, el PRO e incluso sectores vinculados a Victoria Villarruel.

La eventual dispersión de la oferta electoral de centroderecha es vista como una oportunidad para mejorar las posibilidades del peronismo en una futura disputa presidencial.

El caso Adorni y la estrategia de espera

Otro tema que ocupa las conversaciones internas es la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Si bien algunos sectores impulsan iniciativas para avanzar en una eventual moción de censura, en el entorno de Massa consideran que precipitar una ofensiva política podría terminar beneficiando indirectamente al propio Gobierno.

Según este análisis, si Adorni fuera desplazado exclusivamente por presión opositora, Javier Milei tendría una salida conveniente para cerrar la crisis sin asumir directamente el costo político de una decisión propia.

Por ese motivo, la estrategia predominante dentro del massismo es observar la evolución de los acontecimientos sin acelerar movimientos que puedan favorecer al oficialismo.

Mientras tanto, el peronismo continúa construyendo escenarios y fortaleciendo vínculos internos. La mesa redonda sigue sin una cabecera definida, pero todos los sectores coinciden en que la carrera hacia 2027 ya comenzó.

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