Adiós a tres autos nacionales: la industria pierde terreno y los importados ganan la calle

En un giro que reconfigura el mapa de la industria automotriz argentina, tres modelos que se fabricaban en el país dejarán de producirse en 2025.

ECONOMIA

Se trata del Volkswagen Taos, la Nissan Frontier y su equivalente, la Renault Alaskan. Dos de ellos seguirán vendiéndose, pero importados; el tercero desaparecerá por completo del mercado.

Este cambio representa una pérdida del 5% del parque automotor de origen nacional, mientras que la única novedad en producción local, la pick-up Fiat Titano, apenas aportará un 2% este año. El saldo, al menos por ahora, es negativo.

Tres que se van, una que llega

La decisión de discontinuar estos modelos tiene causas diversas. En el caso del Volkswagen Taos, el SUV dejará de fabricarse en la planta de Pacheco y pasará a importarse desde México, donde ya se produce la nueva versión con rediseño estético. Hasta mayo, el Taos representaba el 3,5% del mercado, por lo que su ausencia productiva tendrá un peso considerable en la industria local.

Por su parte, Nissan dejará de producir la Frontier en Córdoba hacia fin de año, y junto con ella desaparecerá la Renault Alaskan. Si bien la Frontier continuará vendiéndose como modelo mexicano, la Alaskan será directamente dada de baja y reemplazada recién en 2026 por un nuevo modelo conocido como Concept Niágara.

En números: la Frontier vendió 6.758 unidades en 2024 y la Alaskan apenas 2.037, lo que en conjunto representa un 2,2% del mercado que ya no se fabricará en el país.

El intento de compensar: llega la Fiat Titano

Frente a esta pérdida de producción, la industria local suma un nuevo jugador: la Fiat Titano, la primera pick-up de una tonelada de la marca italiana, fabricada en Córdoba. Stellantis anunció que en lo que queda del año buscarán producir 15.000 unidades, con el ambicioso objetivo de llegar a 45.000 anuales en 2026.

Para que la Titano represente al menos el 2% del mercado automotor nacional, deberá vender unas 13.000 unidades al año, algo que aún está por verse en un mercado golpeado por la recesión y el encarecimiento del crédito.

¿Qué se juega la industria nacional?

La desnacionalización del parque automotor es un fenómeno creciente: hoy, el 56% de los autos que se venden en el país son importados, y este número podría crecer si no se lanzan más modelos de fabricación local.

La apuesta por modelos como la Titano y el futuro Niágara será clave para revertir o al menos amortiguar esta tendencia. Mientras tanto, cada auto que deja de fabricarse es una señal de alerta para el empleo, la inversión y el desarrollo industrial argentino.

 

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