Aerolíneas toma medidas drásticas tras amenaza de bomba: despide a empleada implicada
La compañía de bandera justifica el despido de Daniela Carbone, quien está detenida y espera resolución judicial, por su participación en la amenaza que generó severos perjuicios económicos y reputacionales
Aerolíneas Argentinas ha tomado la decisión de dar de baja a Daniela Carbone, la tripulante de cabina involucrada en la amenaza de bomba realizada en el vuelo AR1302 el pasado 21 de mayo. La medida, bajo la tipificación de "despido causado", llega después de que la compañía se convirtiera en parte querellante en la causa contra Carbone por Intimidación Pública y Entorpecimiento de Servicios Públicos. La tripulante se encuentra detenida a la espera de una resolución judicial.
Según fuentes de la compañía, la justificación del despido se encuentra detallada en un telegrama enviado a la acusada. Aerolíneas Argentinas ha corroborado la participación directa o indirecta de Carbone, incluso involucrando a su hija, en la amenaza de bomba que causó graves perjuicios económicos y reputacionales a la empresa, además de afectar a los pasajeros y la tripulación presente en el vuelo.
Te podría interesar
La aerolínea destaca que Carbone, con 24 años de antigüedad en la empresa y 14 años como instructora de vuelo, conocía perfectamente los protocolos de la empresa en casos de amenaza de bomba, ya que ella misma instruyó al personal sobre estos procedimientos. Por tanto, Aerolíneas Argentinas, respaldada por la Ley de Contrato de Trabajo, ha decidido el despido justificado con causa debido a las graves violaciones al Código de Ética empresarial y a los artículos correspondientes de la mencionada ley.
La amenaza de bomba tuvo lugar el domingo 21 de mayo en el aeropuerto internacional de Ezeiza, cuando el vuelo "AR1304 Ezeiza-Miami" se disponía a partir a las 7:35. La llamada telefónica amenazante provocó la activación inmediata del protocolo de seguridad para verificar la presencia de explosivos. Como consecuencia, el avión retrasó su partida en siete horas, generando a la empresa un costo aproximado de un millón de dólares.
La causa de la amenaza se encuentra bajo secreto de sumario y está a cargo del juez Villena y el fiscal Sergio Mola, quienes trabajaron junto a la división Antiterrorismo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Durante la investigación, se interrogó a la tripulación, se analizaron las comunicaciones y se recopilaron pruebas que comprometían a Carbone. La acusada fue detenida el domingo 28 de mayo, y se le imputan cargos por intimidación pública, entorpecimiento de los servicios públicos y coacción agravada.
Mientras espera la resolución judicial, se ha planteado la posibilidad de concederle el arresto domiciliario a Carbone bajo ciertas condiciones de conducta. El juez ha solicitado un informe socioambiental detallado antes de tomar una decisión al respecto.
Durante una conversación posterior a la amenaza, Carbone expresó su arrepentimiento por sus acciones y mencionó haber sido afectada emocionalmente tras el fin de su relación con su pareja, quien también trabajaba en la aerolínea y la había dejado por una colega más joven.