¿Alcanza lo anunciado por Corpacci?
El ajuste, que estuvo bien presentado por Lucia Corpacci, no como un ajuste claro, sino como una limitación a injusticias, prácticamente no tendría impacto en las finanzas públicas; de ahí la duda: alcanza o habrá más.
Como muchos gobiernos de provincias impulsados por Cristina Kirchner, el de Catamarca recurrió a expresiones que no se escuchaban desde hace varios años: revisiones, pase a disponibilidad que predice despidos, congelamiento de salarios y de vacantes, recortes presupuestarios.
Es cierto, el gobierno de Lucia Corpacci tiene motivos de sobra para encarar cualquier ordenamiento en la planta estatal, fundamentalmente por el desastre que fue la gestión de Eduardo Brizuela del Moral, que se despidió mostrando su verdadera cara de estadista, designando a miles de empleados con el solo interés de perjudicar a la gestión siguiente.
Legitimando su decisión en lo que denominó “casos emblemáticos” en la Administración, Corpacci dijo el viernes que existen designadas en planta permanente y sin cumplir con los seis meses de antigüedad en ninguna modalidad de prestación, 149 personas, además de 29 contratos de locación de servicios realizados entre el 1 de diciembre y el 9 de diciembre. “Quiere decir que tenemos 178 personas que entraron por la ventana de la Administración Pública generando más inequidad. Siguiendo los postergados, postergados; y los privilegiados, privilegiados”, enfatizó.
Estos cargos fueron dados de baja “por ser injusto su designación, no por otro motivos”, aclaró Corpacci, tras insistir que desconoce nombres y filiaciones políticas. “Simplemente nos parece una cuestión injusta tener gente postergada tanto tiempo en la Administración Pública sin reconocerle su condición”, dijo.
Al referirse al área de Educación, Corpacci señaló que se dieron casos aún peores. Aseguró que existen 309 contratados que pasaron a planta permanente sin cumplir con la antigüedad necesaria para dicho nombramiento. De ellas, 109 contratos de locación de servicio se realizaron entre el 29 de noviembre y el 30 de noviembre, “a punto de dejar el gobierno provincial”; 31 contratos de locación de servicio fueron suscriptos entre el 1 y el 6 de diciembre. “Estos casos de Educación van a ser dados de baja con la aclaración de que se van a revisar uno por uno; aquellos casos en donde realmente sea necesaria la prestación del servicio, los vamos a contemplar”, manifestó.
En cuanto al área de Salud, Corpacci aseguró que existen 90 agentes ambientales contratados para el control del Dengue por parte de la Nación. Caducaron el 31 de diciembre. Existen 267 personas con contratos de locación de obras que tienen seis meses de antigüedad por lo que continuarán en esa modalidad hasta tanto pueda la provincia cambiar esta situación de revista y “solucionar esta situación de precarización de los empleados de salud”.
A nuestra provincia le caben las generalidades de todas las provincias que encararon un proceso de ajuste, es decir, que a pesar de que la presión tributaria y lo recaudado, son distritos cierran el año con un déficit similar al de 2009, cuando hubo crisis y sequía. La situación se complica aun más por la recurrente asistencia que reclaman los municipios.
Hay muchas formas de reducir los gastos exorbitantes del Estado catamarqueño, un caso digno de mencionarse es la decisión de la Secretaria de Deportes de terminar el contrato con el equipo de vóley que cuesta una millonada sin que nadie sepa bien para qué.
Ir contra los gastos superfluos o contra las erogaciones millonarias que demanda la corrupción puede justificarse socialmente, pero no tanto ir contra la designación de personal; aunque tampoco aparece en el centro de la mira del nuevo Gobierno las “designaciones injustas”, como se dice. Hay cientos de ejemplos que así lo demuestran.
La cuestión de fondo es hasta dónde es necesario ir. Hasta dónde es necesario corregir injusticias y si existe voluntad política para hacerlo. Nadie puede creer que dando de baja a cerca de 1000 nuevos empleados, que entraron por la ventana claro, las cuentas provinciales se salvan. Todo parece indicar que habrá más anuncios; ojalá sean los que todos queremos escuchar, como los que anunció Deportes, los recortes o ajustes en gastos superfluos y corrupción.