Algo huele mal en Obras Públicas
Las sucesivas gestiones del castillismo quedaran en la memoria colectiva de los catamarqueños como la “fiesta de los proveedores del estado” que se enriquecieron a costilla de erario provincial.
Con ese estigma y con dos fallidas gestiones del brizuelismo en la misma área (Córdoba Molas y el famoso Megafraude, y Marta Torres de Mansilla que alimentaba cerdos con mercadería destinada a la asistencia social de sectores vulnerables de la población), la “caja” del Frente Cívico y Social se comenzó a armar en otro lado, lejos del expuesto ruido del área.
Se estima entonces, que ese nuevo acopio de recursos de campaña y otros menesteres (además de los millonarios provenientes de utilidades mineras) se comenzó a armar en la cartera que conduce Juan Acuña, amigo personal de Brizuela del Moral.
Pero como no hay pruebas, al menos hasta que las nuevas autoridades asuman y revisen profundamente la gestión, los indicios señalan que “algo huele mal en Obras Públicas”, según señaló una fuente interna de la cartera a CatamarcActual.
Por ejemplo, deberá ser de profunda investigación los supuestos montos siderales pagados a consultorías, los pagos realizados a asesores de Córdoba y Santa Fe, los contratos con empresas vinculadas a funcionarios de esa cartera, las licitaciones de “grandes obras”, la compra de insumos con sobreprecios por fuera del mercado, las obras “flojitas de papeles” aparentemente dadas sin procesos licitatorios y que ahora –con la derrota del FCyS- consumada-, andarían desesperados armando los expedientes.
Se habla que hace un par de años hubo una sórdida pelea entre Acuña, y el Subsecretario de Infraestructura, Marcelo Zanotti por una desfasaje de más de 40 millones de pesos en “obras en negro”, y realizadas –supuestamente- por empresas de dudosa solvencia técnica y sin estructura para llevarlas adelante, pero de esa situación y de la actual del Ministerio “clave” de Brizuela del Moral no se sabe prácticamente nada. Solo hay dudas y “mal olor” a decir de los propios empleados, quiénes serán clave a futuro para destapar la olla y ver qué hay adentro.