A algunos les cayó mal el festejo de Valdez (a otros bien, la pasaron bomba)
Aunque hay consenso en la UCR de que si se cae una casa, no está bien organizar una fiesta para festejar que se salvó el baño, Humberto Valdez, el intendente de Fray Mamerto Esquiú, igual festejó que el FCS ganara en su intendencia, aunque perdiera en la provincia. Hay boinablancas muy enojados, pero también los hay chochos.
La fiesta que organizó Humberto Valdez para festejar su re-reelección como intendente de Fray Mamerto Esquiú, en el Polideportivo de Vialidad Provincial, ubicado en Piedra Blanca, no fue del todo un éxito, o si, depende del cristal con que se lo mire.
A los radicales que fueron invitados pero que no fueron, no les cayó bien la felicidad de Valdez y los suyos. Llovieron y llueven las insinuaciones sobre la sospechosa felicidad del intendente por el triunfo Frente para la Victoria en las categorías gobernador y diputados provinciales por una diferencia mayor a 400 votos. Ese amargo resultado para muchos radicales, que en diciembre se quedarán sin trabajo, fue paralelo, lo que torna sospechoso, al triunfo por unos 230 votos del Intendente para retener la intendencia.
Todos esos radicales se mostraron “amargados” por la derrota de Eduardo Brizuela del Moral, por lo que hicieron trascender su bronca con Valdez, porque a pesar del duelo reinante en muchos, él igual está de fiesta.
Los otros radicales, los que decidieron ir y darle un marco multitudinario al festejo, todos chacareros desde ya, la pasaron “bomba”. Comieron, bailaron y brindaron…mucho. Uno de los más nombrados en las mesas era un tal Más, a la hora de los brindis claro, aunque nadie quiso nombrarlo por su nombre de pila. Solo se limitaban a decir “más gobierno, más gobierno”. Estaban re locos los radicales valdecistas.