Allanan la Universidad Nacional de la Patagonia por presuntas adulteraciones de notas
La semana pasada docentes denunciaron irregularidades en la Facultad de Derecho de Trelew, perteneciente a la Universidad San Juan Bosco.
Como las autoridades universitarias no obedecieron la orden
de entregar información, la Justicia Federal allanó el Rectorado y se llevó
documentación clave. El decano Augusto Ferrari quedó imputado por
"desobediencia” y "encubrimiento”.
La Universidad Nacional de la Patagonia "San Juan Bosco”
(UNPSJB) se encuentra envuelta en un gran escándalo judicial tras trascender
graves irregularidades en la elaboración y modificación de actas de exámenes
finales libres de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la sede de Trelew,
Chubut; así como también en la desaparición de libros de actas de la
dependencia.
Según indicaron fuentes locales al Diario Jornada, se apunta
al docente Pablo Pugh como el principal sospechoso de las adulteraciones.
La primera advertencia sobre el caso se habría realizado de
manera verbal ante las autoridades académicas a principios de mayo, situación
que luego se formalizó a través de una denuncia elevada con fecha 15 al decano
de Facultad de Ciencias Jurídicas, Dr. Augusto Ferrari por parte de
No-Docentes.
En este marco, el miércoles de la semana pasada, la justicia
intimó a la UNPSJB y le otorgó un plazo de 48 horas para entregar los papeles
comprometedores. Dos dias después, Rubén Fleitas, el delegado académico que
debió reemplazar a Pugh, envió una nota al Juzgado Federal comprometiéndose a
enviar los libros el lunes siguiente. Pero no cumplió.
En este marco, la Justicia Federal realizó un allanamiento
en el Rectorado que tiene sede en Comodoro Rivadavia y se llevaron al menos 20
libros de actas.
Se trataría de documentación clave que Pugh envió a la
ciudad petrolera luego de sacar dos cajas de papales de la sede de Trelew de
Ciencias Jurídicas, cuando ya había renunciado a su cargo, para llevarlas ante
un escribano público; informó el mencionado matutino de Chubut.
En este sentido, los investigadores deberán dilucidar porqué
el abogado sospechado habría sacado 20 libros del edificio cuando la presunta
adulteración –según la denuncia original de dos empleadas administrativas-
sería sólo sobre tres. Ese material secuestrado será objeto de peritaje
profesional.
Imputado
La Justicia imputó por desobediencia a Augusto Ferrari,
decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, quien no cumplió la orden de
entregar información.
Este cargo se suma al de "encubrimiento”, que arrastra del
inicio de la causa, ya que se lo acusa de no haber hecho la denuncia de la
presunta adulteración de notas pese a que estaba anoticiado por dos empleadas
que descubrieron las presuntas irregularidades.
Además, según la denuncia del fiscal federal Fernando Gélvez
y del defensor general adjunto, Alfredo Pérez Galimberti, en su carácter de
docentes de la carrera, tampoco habría resguardado el material que habría sido
retocado. (InfoGEI)