Andalgalá espera la llegada de Octavio Gutiérrez
Andalgalá © El grueso de la dirigencia peronista de Andalgalá se debate en la incertidumbre de no saber qué hacer para revertir la animadversión que provoca la imagen de la gobernadora Lucía Corpacci en el seno de la comunidad, debido a múltiples factores, entre los que se podría mencionar la constante prédica opositora y descalificatoria por parte del intendente Alejandro Páez y de sus esbirros de prensa, en el claro afán de continuar en el poder mediante artilugios ideológicos o dinerarios.
A eso se le puede añadir la permanente ausencia del estado provincial
en la ciudad, el que, salvo contadas excepciones, como el caso de la Delegación
de Desarrollo Social, ha marcado un estado de orfandad, no sólo para los
peronistas, sino para la masa de ciudadanos que menos tienen y que esperan del
gobierno provincial, situación que es aprovechada por quienes conducen el
municipio local para exacerbar los ánimos de la popular en contra de la
mandataria.
Ante ese panorama desolador para el peronismo local, los
dirigentes están esperanzados con la anunciada llegada de Octavio Gutiérrez que
se pondría al frente de las movidas partidarias en el departamento, lo que
consideran válido e importante ya que se trata de uno de los principales contactos con Corpacci,
con todo lo que ello significa, en términos de brindar soluciones inmediatas a
los requerimientos de muchísima gente que está excluida del esquema municipal
que cada día se hace más sectario, soberbio, ineficiente y poderoso.
Aseguran sus adláteres, que Octavio se apersonaría en la
ciudad de Andalgalá en los próximos días, en el transcurso de la semana que se inicia
y que una de las cosas que hará, será dejar oficialmente inaugurada la
Delegación de la Secretaría de la Vivienda, más allá de que asumiría la
conducción política del departamento.
"Peor de lo que estamos no podemos estar...Octavio
puede hacer muchas cosas por Andalgalá, solamente queda esperar que se
hagan para ver si las hace...y puede ser
que después podamos decir que éste es mi gobierno, ya que hoy, uno va a la casa
de gobierno y encuentra desconocidos y radicales, mientras los militantes
estamos afuera de todo esquema...", se quejaba un histórico dirigente, al
tiempo que se acordaba de todos los que vinieron, comieron, bebieron,
figuretearon, prometieron y nunca cumplieron, cuyos nombres sería estéril
mencionar.
Lo que la dirigencia local tiene muy claro, es que, si no se
toman medidas contundentes e inmediatas, la imagen de la gobernadora Lucía Corpacci,
seguirá descendiendo, en prestigio, pero mucho más, en intención de voto.