Los 30 años de democracia por la que lucharon los trabajadores
El 30 de octubre de 1983 se evoca como el día de la recuperación democrática, y ciertamente se trata de un hito histórico fundamental para la Argentina porque en esa jornada se vivió la primera elección democrática, que dejó atrás la dictadura del “proceso” instaurada por Videla, Massera y Agosti el 24 de marzo de 1976, e instaló en la presidencia de la Nación, al Dr. Raúl Alfonsín.
Sin embargo, la lucha por la restauración de la democracia había comenzado mucho antes, a través del movimiento obrero organizado, que encabezado por Saúl Ubaldini, el 30 de marzo de 1982, protagonizó un paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo, que fue la mayor expresión popular de enfrentamiento al entonces poder dictatorial.
Ahí fue cuando el pueblo argentino, a través de los sindicatos y los dirigentes obreros de todo el país, dijo basta y marchó a la plaza para pedir -más fuerte que nunca- por \"paz, pan y trabajo\". Cincuenta mil trabajadores y jóvenes se plantaron desafiantes ante la peor y más feroz de las dictaduras, en una verdadera huelga política de masas, impensable hasta entonces. Saúl Ubaldini y Lorenzo Miguel comandaron aquella movilización, que aunque algunos la oculten, fue la que inició el colapso de una dictadura agotada en sus contradicciones internas y la crisis económica.
El “proceso” empezaba a sentir que se terminaba su poder de facto, porque el pueblo, como lo imaginara Perón, estaba haciendo “tronar el escarmiento”. Y tan grande fue la afrenta, que tres días después –el 2 de abril- aquel grupo de vulgares genocidas, por entonces al mando de Galtieri, en un intento desesperado por perpetuarse en el gobierno, ordenó la invasión a las Islas Malvinas, enviando a la muerte a una generación entera de jóvenes argentinos que de ninguna manera estaba preparada para la guerra.
Aunque tardíamente, algunos historiadores que no se han quedado en el facilismo de no revisar la historia, ubican a esa jornada del 30 de marzo de 1982, protagonizada por los trabajadores y sus dirigentes, como la que empezó a marcar el final de la peor época argentina. Justamente por la puesta sobre el escenario nacional del descontento generalizado, que ya se hacía sentir no solo desde lo estrictamente político, sino también desde lo económico y lo social: el pueblo argentino pedía libertad por sobre todas las cosas, pero además la quería de la mano del trabajo y la dignidad.
Y aunque hubo una terrible represión, fueron encarcelados 3.000 manifestantes, entre ellos Ubaldini, y murió un dirigente sindical mendocino, la dictadura comenzó a percibir la finalización de su nefasto ciclo. A pesar de las amenazas, durante seis horas el centro porteño fue escenario de un sangriento enfrentamiento entre trabajadores y la Policía brava de los “milicos”. Fueron los sectores obreros los que se pusieron a la cabeza de la lucha antidictatorial. Y recién después de aquella enorme movilización de trabajadores y el fracaso militar en Malvinas, comenzó a reunirse la “Multipartidaria”, un inorgánico e incipiente agrupamiento de partidos políticos integrado por la UCR, el PJ, el PI, el PS y otras organizaciones que se unieron a la CGT y las 62 Organizaciones Peronistas, para reclamar por la restauración democrática, de la que hoy evocamos 30 años.
CGT Delegación Regional Catamarca 62 Organizaciones Peronistas
Pedro Armando Carrizo Roberto Antonio González
Secretario General Secretario General