Aprendía a manejar una moto, perdió el control y terminó incrustada dentro de un local
Las jóvenes iban sin casco, sin seguro y a gran velocidad cuando chocaron y se metieron al local.
Un impactante accidente ocurrió en la localidad bonaerense de Caseros, partido de Tres de Febrero, cuando dos jóvenes que circulaban en una motocicleta terminaron incrustadas dentro de un comercio tras perder el control del vehículo. El episodio quedó registrado por cámaras de seguridad y causó conmoción entre vecinos y comerciantes de la zona.
El hecho sucedió el lunes por la tarde, alrededor de las 16:20, en un local de estética y lencería ubicado en la intersección de las calles Puan y Lamadrid, a pocos metros de una plaza. Según trascendió, una de las jóvenes estaba aprendiendo a manejar la moto cuando perdió el control mientras circulaban a gran velocidad.
Las imágenes muestran el momento exacto en que la motocicleta impacta violentamente contra la puerta de vidrio del negocio, destruyendo por completo la vidriera e ingresando varios metros dentro del local. Ninguna de las ocupantes llevaba casco y tampoco contaban con seguro.
Dana, una de las empleadas del comercio, relató el dramático momento que le tocó vivir. “Escuché el ruido, salí y quedé paralizada, no sabía cómo reaccionar”, contó. Además, explicó que la moto quedó completamente destruida tras el choque. “Tenía los cables salidos, salía humo y había olor a quemado. Pensé que iba a explotar”, recordó.
Según indicaron las trabajadoras, tras el accidente ambas jóvenes lograron levantarse por sus propios medios. Sin embargo, una de ellas —quien supuestamente estaba enseñando a conducir— abandonó rápidamente el lugar y dejó sola a la menor involucrada en el siniestro.
Vecinos que se encontraban cerca acudieron rápidamente para asistir a las jóvenes hasta la llegada del SAME y efectivos policiales. Aunque fuentes del operativo señalaron que ninguna presentaba heridas de gravedad, desde el comercio aseguraron que una de las chicas sufrió cortes y lesiones en el rostro, especialmente en el tabique nasal.
Más allá del susto, el principal problema ahora pasa por los importantes daños materiales ocasionados dentro del local. Las empleadas explicaron que la puerta vidriada y la vidriera quedaron completamente destruidas y que solo esos arreglos tendrían un costo cercano a los 800 mil pesos, sin contar la colocación.
Además, varios elementos del negocio resultaron dañados durante el impacto, entre ellos una camilla, un sillón y un puf, algunos manchados con sangre producto de las heridas sufridas en el choque.
“Queremos seguir trabajando con normalidad, pero todavía no sabemos cómo vamos a afrontar todos los gastos”, expresó una de las empleadas, visiblemente afectada por lo ocurrido.
Mientras tanto, las propietarias del comercio realizaron la denuncia correspondiente y aguardan una resolución judicial para determinar responsabilidades y posibles resarcimientos económicos. A través de redes sociales, informaron que el local continúa funcionando y atendiendo turnos pese a los daños ocasionados por el accidente.