Artesanos dijeron sentirse atropellados y estafados

Los artesanos que participaron en esta ultima edición de la Fiesta Nacional del Poncho se quejaron mediante una carta en la que ponen de manifiesto el destrato recibido por los encargados de la organización, Turismo y Cultura de la provincia.

POLITICA

El afiche de presentación de la Fiesta XL del Poncho también generó polémicas entre las secretaria de Cultura, Claudia Ferreyra y la de Turismo, Catalina Krapp: discutieron porque Krapp queria un caballo Peruano y Ferreyra un criollo. Krapp imprimió sus propios afiches sin caballo. Así era dificíl que a los artesanos les vaya bien.

La misiva está firmada por un gran número de artesanos tanto de Catamarca como de otras provincias, y si se quiere, viene a ser la frutilla del postre de los escándalos organizativos que rodearon la edición que concluyó el domingo pasado.

Claro, la protesta confirma el mal humor de los artesanos por la desorganización, los precios elevados para los stands, los continuos cortes de energía eléctrica, la anárquica distribución de algunos espacios y la mezcla que se hizo en el pabellón principal, en el que convivieron artesanos teleros con marcado prestigio y una empresa que vendía implementos para motocicletas (¿?

La misiva está firmada, entre otros, por Camila Seco Balderrama, Viviana Sassone, Ricardo Sosa, Eduardo Aguirre, Néstor Lagoria, Ariadna Beatriz Álvarez, Hugo Pohl, Eduardo Aguirre, Luis Toranzo, Josué Canzano, Cintia y Primitivo Marín, y numerosos artesanos más.

Los puntos más críticos de quienes durante 17 días expusieron sus productos son:

-El aumento del canon en forma "desmedida" para ocupar un stand. El valor fue este año por lo menos 4 veces superior a la edición anterior. Igualmente, se quejaron porque hubo artesanos "acomodados" que pagaron sólo la mitad y que otros recibieron la ayuda de una empresa privada para poder costearlos.

-Se les quiso cobrar estacionamiento, por lo que luego de mantener una reunión con la directora de artesanías, se desactivó esta medida

-Se permitió que ingresaran revendedores al predio ferial. "Así se engañó al público catamarqueño, al ofrecerle artículos de platería comprada y no trabajada por el expositor”.

-Se separó a los artesanos en cestería "arrojándolos a una carpa de productos importados y rosas chinas"

-Se habilitó un pabellón de artesanos "distinguidos" con lo cual no se logró el efecto deseado, ya que la gente no compró allí. "Da lugar a pensar que los organizadores sólo piensan en recaudar, y no en el espíritu de la fiesta". 

-Se usó el pabellón Nº 1 para separar a los artesanos tejedores, que “son el emblema de la fiesta, mezclándolos con comercios de otros rubros y torturándolos con música a alto volumen, no haciendo caso a los expositores de avanzada edad".

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