30% de aumento que no verán los municipales

Andalgalá © Singular alegría se ha generado en la masa de trabajadores estatales, el anuncio de la gobernadora con respecto al aumento en los salarios, lo que a su vez ha avivado la llama beligerante en los empleados municipales de Andalgalá, en sus afanes por conseguir mejoras salariales de su sector, históricamente postergado.

POLITICA

Los obreros no entienden por qué razones sus sueldos han quedado tan deprimidos en relación a los que percibe la administración pública, e incluso otros municipios, cuando se supone que los incrementos deberían ser automáticos y crecer junto al creciente costo de la vida.

Se supo que hace algunos días, la cúpula del SOEMA que agrupa a los trabajadores municipales de Andalgalá estuvo reunida con el intendente Alejandro Páez, a quien plantearon la realidad del trabajador municipal, que ha llegado al límite de la pobreza extrema, y tampoco se explican las causas por las que la gente del departamento minero que más porta al tesoro provincial, deba soportar situaciones como éstas mientras los funcionarios encargados de la administración de la cosa pública, se encuentren empantanados sin querer o sin poder dar una solución genuina y que sirva.

Cuestionan los trabajadores municipales la cantidad enorme casi bochornosa, de contratos basura y becas que solamente sirven para que las personas permanezcan de rehenes con fines electoralistas, cuando en realidad se podría –dicen- utilizar ese dinero para amentar los sueldos y optimizar los servicios que debe brindar el municipio, aunque se siga violando la ley de regalías, el Tribunal de Cuentas mire para otro lado, el "piso” de cautivos descienda y la asociación ilícita (sic) de Páez/Cativa se quede sin sustento electoral.

De hecho, el trabajador municipal sabe ya que no verá ese aumento otorgado por Lucía Corpacci y que seguramente Páez, Cativa y Galián, seguirán echando culpas al gobierno provincial porque no les alcanza la coparticipación municipal, para una administración excesivamente inflada, tal cual un barril sin fondo.

De cualquier manera, los sindicalistas aseguraron que seguirán en la lucha por la dignificación del sector, y para evitar que ser empleado municipal sea lo mismo que ser pobre y miserable mientras los funcionarios estrenan auto cero kilómetro cada dos meses, total, el fondo de regalías parece ser inacabable.

Podés leer también