Brizuela ya no es lo que era
Como de la mesa ratona de consenso radical surgirá la candidatura de Eduardo Brizuela del Moral, se ha instalado un miedo en la oposición por este beato devenido en una “Casandra” cualquiera. Es que sus exposiciones mediáticas ya no suman, restan.
Contrariamente a lo que se pueda suponer, las catástrofes
políticas parecen animar a los que mandan en el radicalismo de familias, a
redoblar su devoción por un partido cerrado, pequeño, que sobra en una mesa de
consenso.
Esa fe ciega de los Castillo, los Brizuela y su corte de
obsecuentes, en prácticas antidemocráticas, que no dieron ningún resultado
positivo al radicalismo en particular, ni menos a la sociedad en su conjunto,
les permite a los integrantes de estas familias dormir como angelitos y hasta
tener dulces sueños de cara a lo que se viene.
Y también pesadillas, porque como son los candidatos
"naturales” a los principales cargos, los que surgen siempre del consenso de
dos o tres, deben hacerse cargo también, por ejemplo, del 2015.
Se sabe que de la mesa ratona de consenso, surgirá la
candidatura a gobernador de Eduardo Brizuela del Moral, una especie de beato
que desde que dejó el poder paso a convertirse en una "Casandra” cualquiera. Es
que sus apariciones mediáticas, lejos de sumar, restan.
Después de que aquella célebre sentencia de que tendríamos
Frente Cívico por "20 años más” obtuviera un cierto perdón social en octubre
del 2013, igual la estrella de Brizuela ya no brilla como antes.
Su irresponsabilidad de nombrar de a miles los empleados
públicos para que perjudicaran financieramente la gestión del gobierno que lo
sucedió; su clara responsabilidad política por la construcción de los puentes
de El Rodeo, responsables para muchos de las muertes ocurridas en el ultimo
alud; su flagrante hipocresía de apoyar las PASO, pero no votarlas en
Su antológica hipótesis de que los toros del plan ganadero
que implemento el Gobierno corpaccista, se murieron porque eran vírgenes, cuyos
corazones sucumbieron cuando vieron las vacas catamarqueñas; o la ultima, el
cuestionamiento fallido a una supuesta inasistencia a un encuentro nacional de
Seguridad, están haciendo añicos la fama y la suerte del súper ingeniero
Brizuela.
En la recta final al marzo tan temido por el radicalismo,
comienzan a sonar las doce campanadas, la carroza se convierte en calabaza y la
figurita rutilante y repetida, Brizuela del Moral, comienza a ser vista tal
cual es, cada vez por más gente, por lo que el caldo se pone espeso en el
radicalismo de las familias tradicionales.
Sí hay que reconocerle a Brizuela del Moral, y a su equipo
de campaña claro, el terror que está metiendo en la sociedad catamarqueña aunque se duda que eso le sirva
al radicalismo para recuperar el gobierno, más bien todo lo contrario, a más
exposiciones públicas del candidato, más crece la intención de voto del
oficialismo; porque las encuestas están denunciando eso, o lo que es lo mismo,
que los electores catamarqueños están más preocupados por lo que ven que pasa
con lo oposición, que por lo que la oposición le cuenta que pasa en la
provincia.