En busca de la unidad del peronismo
Andalgalá © Juan Ernesto Guerrero fue elegido como presidente del Consejo Departamental del Partido Justicialista, en una nominación que fue fruto del consenso de todos -o la mayoría- de los sectores internos del partido.
En sus primeras declaraciones públicas, el flamante
presidente del PJ expresó, luego de haber sido proclamado como autoridad, que
siente "una emoción enorme, una responsabilidad enorme haber sido elegido, y la
oferta vino de casi todos los sectores del Partido Justicialista, y a uno lo
llena de orgullo porque pensamos que representamos el pensamiento de todos los
peronistas que quieren la unidad, el acercamiento de todos los peronistas en
estos tiempos que se vienen”.
Con la concepción de que los "sectores” dividen, pedirá que
éstos se conformen como líneas internas y presenten sus propuestas "para que
podamos llegar a buen término, porque a veces no se llega a un acuerdo uno o
dos sectores y como que quedan enojados y no están después, cuando uno los
necesita en las generales en donde el partido necesita de todos los peronistas”.
A su vez, agregó en el plano personal que "el compromiso mío
personal es llegar a todos y cada uno de los compañeros, más allá de las
agrupaciones, condicionamientos, llegar a todos los sectores para que
conformemos la gran familia peronista que nos va a permitir mantener en la provincia
a la doctora Lucía Corpacci y recuperar el protagonismo en el municipio de
Andalgalá, hoy en manos totalmente ineptas”.
La ausencia del senador José Perea y del profesor José
Vergara del "merismo” y del sector denominado Convergencia, respectivamente,
dijo que fueron invitados a participar "pero no conozco la razón por la que
estos compañeros no estuvieron, pero tengan la plena seguridad de que vamos a
estar conversando con ellos ni bien los tiempos nos den”.
Cabe consignar que Guerrero tiene cierta con afinidad
política con Perea, ya que en ambas gestiones municipales, fue funcionario de
su gabinete, lo que le permitiría cierto margen de posibilidades de diálogo,
considerando el carácter gruñón del actual senador.