¿Y si cambiamos de agente financiero?
El Banco Nación es el agente financiero de la provincia, es decir, que obtiene del manejo de los recursos provinciales, fortunas en concepto de comisiones, que en contrapartida debería obligarlo a prestar todo tipo de servicios a la provincia. No lo hace y de ahí la pregunta: ¿y si cambiamos de agente financiero?
Como es sabido, en el Oeste provincial la gente sufre la
falta del servicio de internet y no para navegar, sino que no cuenta con los
recursos necesarios ni siquiera para comprar los alimentos, ya que el Banco
Nación no cuenta con el sistema que hace operativo sus transacciones.
Habrá que esperar entonces que el Ministerio de Servicios
Públicos se digne a solucionar el problema de las comunicaciones, de internet,
o, en su defecto, que el Banco Nación, agente financiero de la provincia,
acceda a traer cajeros automáticos móviles e instalarlos en las principales
ciudades del Oeste provincial.
Si es difícil que el oscuro funcionario del área de
Comunicaciones del Ministerio de Servicios Publicos solucione el problema de
internet, más difícil es lograr que el Banco Nación se haga cargo del problema
para la vida cotidiana de los ciudadanos que trae aparejado la suspensión de
todas las operaciones bancarias en Belén, Andalgalá y Tinogasta.
La cuestión de fondo es que el Banco Nación es el agente
financiero de la provincia, es decir, que obtiene del manejo de los recursos
provinciales, fortunas en concepto de comisiones, que contrapartida debería
obligarlo a prestar todo tipo de servicios a la provincia.
No lo hace y de ahí la pregunta: ¿y si cambiamos de agente
financiero?