Catamarca sigue entre las más favorecidas
Ingrato el FCS, pero necio, porque pierde el gobierno por esa ingratitud. Hasta septiembre ya se había recibido la misma cantidad de recursos que durante todo el 2010 y Catamarca sigue entre las provincias más favorecidas al comparar los recursos por habitante; por supuesto que lo que haga Brizuela del Moral con esos recursos es otro tema.
El surtidor de recursos de la Nación estuvo abierto más de la cuenta este año. Tanto que hasta septiembre ya habían llegado a la provincia la misma cantidad de dinero que todo el año pasado; y como si eso fuera poco, Catamarca sigue siendo una de las provincias más favorecidas, ocupa el tercer lugar en el ranking de recursos per cápita.
Los datos surgen de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, donde indica que hasta ahora la Nación ha entregado a todas las provincias casi la misma cantidad de recursos que todo el año pasado. El aumento de las transferencias automáticas fue del 31 por ciento. “A septiembre de este año, las administraciones provinciales ya han recibido prácticamente la misma cantidad de fondos automáticos que recibieron durante todo el año 2010”, indica el informe.
El dato que sirve para comparar entre las provincias, es cuánto recibe cada provincia por habitante. Allí Catamarca es claramente una de las más favorecidas, mientras que las que más aportan a la renta nacional, pierden. Mendoza por ejemplo solo 2.405 pesos por habitante desde la Nación. San Juan, recibe 4698 pesos por habitante y San Luis 4986 pesos per cápita. Catamarca y La Rioja, dos de las provincias beneficiadas con la promoción industrial, también están muy por encima en la cantidad de dinero que les llega desde el palacio de Hacienda nacional: 6671 y 5782 pesos respectivamente.
El mismo informe habla de esas desigualdades. “Las diferencias intrarregionales en la distribución de los recursos automáticos por habitante, muestran que, si bien el sistema actual de coparticipación posee ciertas características redistributivas, en algunos casos presenta disparidades difíciles de explicar objetivamente”, aseguran los economistas.