Claroscuros de una tarde triste en el estadio
Policial perdió 2 a 1 ante 9 de Julio Morteros y, lamentablemente, como nunca antes quedó a las puertas del ascenso al Argentino A. Fue una derrota deportiva, que evidentemente duele y cala hondo en el sentimiento futbolero de la provincia, pero que debe tomarse como lo que fue, una caída deportiva. Pero que no se merecía la reacción airada de algunos plateistas hacia los jugadores “auriazules”, ni la destemplada réplica del arquero Esteban Salvatore, queriendo tomarse a las piñas con algunos de ellos.
Lo mejor fue la despedida a los jugadores visitantes, con el aplauso de pie de muchos simpatizantes catamarqueños ubicados en la parte central del sector de las plateas techadas. Antes, el tesorero de Policial, César Haddad y otros dirigentes, en caballeresco gesto -como lo habían hecho con los suyos-, saludaron uno por uno a los jugadores del “9” en su camino triunfal de regreso hacia los vestuarios, con la clasificación al triangular final por el cuarto ascenso al Argentino A.
El árbitro salteño Juan Pablo Lagoria tuvo un correcto desempeño, y apenas en un par de ocasiones recibió la reprobación de las tribunas. Una de ellas, en una dudosa caída del paraguayo Dante Acosta dentro del área, que fue amonestado por simulación, mientras el público quedó reclamando penal. Después un fuera de juego muy finito, señalado por el asistente Nro. 1, Raúl Nolasco, ante un supuesto adelantamiento de Gustavo “el Vica” Luján. Pero también debe anotarse el cobro de la pena máxima a favor de “Poli”, cuando el partido ya concluía, por la falta del grandote Figueroa sobre el “Pica” Cristian Fernández. ¡Hay que cobrar un penal a los 95 minutos…!. Bueno…, Lagoria lo hizo, pero desafortunadamente el riojano Alexis Brizuela, falló en la ejecución, mandándola apenas desviada rosando la base del palo derecho del buen arquero Gonzalo González.
No se pudo y a otra cosa. Seguramente habrá defectos y errores por corregir, porque el final no fue perfecto y menos el esperado. Hay que pensar que esto es fútbol, nada más que eso; no es la vida o la muerte, y como siempre se dice “el fútbol siempre da revanchas”. ¡¡¡ Vamos Poli…, todavía!!!