Día clave para dos conflictos que podrían poner en jaque a la provincia

Mañana lunes no será un lunes común para el gobierno. Es que dos conflictos, con los trabajadores de EDECAT y con los precarizados de la Salud, amenazan con provocar serios trastornos a la ciudadanía catamarqueña, si no se llega a un acuerdo.

POLITICA

Por un lado, los empleados EDECAT anunciaron que mañana vence el plazo máximo para esperar una respuesta por parte del gobierno, caso contrario podrían iniciar medidas de fuerza, algo que realmente traería serios inconvenientes debido a los innumerables problemas por los que atraviesa el servicio de distribución de energía eléctrica. En torno a esto, las autoridades de la empresa advirtieron que la conciliación obligatoria por la que atraviesan ambas partes finaliza el viernes 8, por lo que cualquier protesta llevada a cabo antes de esa fecha será declarada ilegal. Los trabajadores piden un aumento salarial del 20% acordado en paritarias y hasta el momento incumplido.

La situación en el ámbito de la salud no es menos preocupante. Si mañana los trabajadores deciden en asamblea retomar los paros y las toma de hospitales, el servicio de salud pública se verá seriamente restringido. Tal cual lo advirtieron la semana pasada, además de los paros, podrían realizar una marcha de protesta a Casa de Gobierno y hasta un escrache frente a la casa del gobernador Eduardo Brizuela del Moral.

En este caso, los empleados precarizados, que trabajan bajo contratos de lo locación de obras o de becas, reclaman el pase a contratos de locación de servicio o planta permanente.

Así las cosas, mañana lunes promete ser un día clave para un gobierno que se quedó sin capacidad de respuesta a los reclamos de los trabajadores.

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