Conflicto político en La Rioja por el acuerdo con Catamarca
La posibilidad de un acuerdo entre las provincias de La Rioja y Catamarca para darle un corte definitivo al conflicto desatado entre ambos distritos por la línea de 132 kv que pretende construir Brizuela del Moral, desató en el seno del gobierno del Luis Beder Herrera un verdadero cruce de facturas entre distintas áreas.
El domingo pasado, el diario Nueva Rioja publicó en su editorial el estado de situación en el interior del gobierno riojano, tras la posibilidad de que ambos mandatarios arriben a un acuerdo político que beneficie a ambas provincias.
A continuación reproducimos el editorial del diario Nueva Rioja del domingo pasado.
“A nivel local, el mundillo político no se quedó atrás. Pero el encontronazo pasó aquí por lo que se podría catalogar como una verdadera tormenta eléctrica difícil de desentrañar, y en la que quedó inmerso, una vez más, el ministro de Infraestructura Javier Tineo.
Parece que el Ministro está dispuesto a exponerse al "cachetazo" en una problemática que requiere profundo análisis por las inmediatas consecuencias que puede traer aparejada: la energía, la capacidad de transporte de la misma (que no se puede regalar bajo ningún punto de vista) y la conflictiva relación con Catamarca.
El objetivo de Tineo, según él mismo afirma: "defender al Gobernador Beder Herrera y a este Gobierno Provincial del cual forma parte con la misma pasión con la que lo hizo siempre". El objetivo de Tineo, según afirman sus detractores: "promover un convenio que el EUCOP en diversas oportunidades le remarcó que es perjudicial para la Provincia". Incluso, el diputado provincial Oscar Chamía se aventuró a asegurar que Tineo "parece más un ministro de Catamarca".
Con los ambateños todo se encamina a la concreción de un acuerdo que, como tal, aspira a que las obras de energía que se ejecutarán en cada territorio provincial no afecten ni a uno, ni a otro. Y sobre esta cuestión hace hincapié Tineo, como si se tratara del descubrimiento de América, cuando en realidad es una materia de mera lógica y sentido común, y que bajo ningún punto de vista debe llegar a la instancia de promover un convenio.
Un hecho claramente administrativo, que debe respetar un cúmulo de reglas y normativas, no puede ser transformado luego en un hecho político a resolver mediante conversaciones entre ambas provincias. Un acuerdo entre dos provincias no puede ni debe suplir la necesidad de una nueva audiencia pública -teniendo en cuenta la invalidez de la que ya se concretó en Catamarca para una obra que perjudicaría a La Rioja-, ni siquiera si fuera ratificado por un Decreto Nacional.
Lo que exige esta situación, en todo caso, es la paralización de toda obra o licitación, para convocar a una nueva audiencia pública que contenga los nuevos parámetros del planteo catamarqueño.
De otra manera, el hecho en sí, sienta un precedente negativo y que deja una puerta abierta y plantea incertidumbres para las provincias que pueden quedar expuestas a sorpresas futuras.
Temporal interno
El problema energético al que La Rioja no es ajeno, desató una tormenta interna, con cruces ente funcionarios y duros cuestionamientos para Tineo, fundamentados en un hecho tan claro como que, cuando aún no se registraron las altas temperaturas a las que los riojanos estamos acostumbrados, ya se produjeron cortes en el suministro.
Y dichos cortes, coincidieron con las afirmaciones del titular del EUCOP (Ente Unico de Control de las Privatizaciones), Remo Bolognesi, quien advirtió que las estaciones transformadoras de la ciudad se encuentran en una "situación límite" por los altos consumos, lo que podría generar inconvenientes en la temporada estival.
El flamante titular del Ente parece haber cometido, en este sentido, dos pecados capitales: el primero, realizar dicha afirmación que desató la ira del Ministro de Infraestructura, por considerarlas imprudentes, fuera de lugar y portadoras de una incertidumbre dañina para la población; y el segundo, romper con lo que parecería ser una condición ineludible: la disciplina política que el propio Tineo demandó a Bolognesi con urgencia e inmediatez. Entiéndase, la lealtad mal entendida que emplean algunos funcionarios para permanecer incólumes en sus cargos. En rigor de verdad, la advertencia de Bolognesi no es para nada descabellada y en nada dista de un hecho real, sustentado además en informes técnicos.
Y en rigor de verdad, no habría tanto de que alarmarse si aquellas obras para las que se realizaron cuantiosas inversiones fueron correctamente concluidas, lo que permitirá entonces que cumplan a la perfección con su
cometido y así garantizar el suministro de energía. ¿Acaso no es así?
Sobre esto deberá dar explicaciones el ministro Tineo en la Cámara de Diputados a partir de un pedido de interpelación efectuado por los diputados Oscar Chamía y Néstor Bosetti, quienes además cargaron con dureza contra el funcionario, al que, entre otras cosas, tildaron de "terco".
En particular, los diputados pretenden que el ministro de Infraestructura se siente ante los legisladores y explique, punto por punto, por qué la Provincia debería gastar plata comprando energía -según ellos mismos sospechan y denuncian- que Catamarca se llevaría gratis, al colgarse de una obra riojana, para la cual la Provincia ya desembolsilló una importante suma de dinero.
En contraposición, Tineo calificó como un "disparate" la afirmación de los diputados provinciales en torno a la compra de energía, aseguró que no tiene problemas de brindar explicaciones y relacionó directamente a este pedido de interpelación con "intereses políticos".
Más allá de estas cuestiones, a nadie debería escapar -mucho menos al ministro de Infraestructura- un dato como que las evaluaciones realizadas por equipos técnicos a partir del conflicto con la vecina provincia, señalan que el daño al servicio eléctrico en La Rioja es evidente y, por tal razón, la empresa EDELaR debió salir a hacer su reclamo ante el ENRE. En tanto que es de enorme gravedad el hecho de que Catamarca haya realizado una audiencia pública por una obra y que ahora pretenda concretar otra, poniendo en riesgo el suministro de energía en La Rioja.
Y si de intereses se trata, sólo el interés por el bien de la comunidad riojana y de las instituciones en su conjunto, ante un hecho de manifiesta irregularidad, debería movilizar a cualquier funcionario a generar las acciones necesarias para evitarlo o, al menos, para no pretender justificarlo”.