Por una Constitución que promueva el bienestar de todos los catamarqueños

El movimiento obrero organizado de Catamarca, integrado en la Delegación Regional de la CGT y en las 62 Organizaciones Peronistas no puede permanecer ajeno al debate sobre una eventual reforma de la Constitución de la Provincia, porque –como Juan Domingo Perón, en 1949- entendemos que se deben producir las modificaciones y los cambios que, bajo el fundamento básico de la paz social, permitan general el marco institucional que nos encaminen al bienestar y la felicidad de todos los catamarqueños.

POLITICA

"Nuestra preocupación no es tan sólo crear un ambiente favorable para que los más capaces o los mejor preparados labren su prosperidad, sino procurar el bienestar de todos”, afirmó Perón el 3 de septiembre de 1948, al anunciar al país la reforma de la Constitución Nacional, más tarde derogada por la dictadura militar en 1955.

La sensibilidad social y el nacionalismo económico del gobierno peronista de entonces, fue traducido certeramente por el constitucionalista Arturo E. Sampay en los artículos 37 al 40 de los capítulos III y IV. Se incorporaron a la Carta Magna los derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educación. Asimismo estableció (artículos 38 y 39) que la propiedad privada tiene una función social y el capital debe estar al servicio de la economía nacional.

Como lógico correlato, esa justicia social que beneficiaba a las mayorías populares, se asentaba en un nacionalismo económico verdaderamente progresista. El revolucionario artículo 40, que Arturo Sampay redactó en colaboración con Juan Sábato, Jorge del Río y Raúl Scalabrini Ortiz, entre otros, plasmó el indispensable intervencionismo del Estado, que efectivizaba el control del comercio exterior y del sistema financiero. Tan revolucionaria era aquella pretensión, que hoy hubiera resultado de imprescindible aplicación para superar a incomprensible como deleznable extorsión de los "fondos buitre”.

Igualmente aquella Constitución Peronista señalaba que "los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, como así las demás fuentes naturales de energía…, son propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias”. ¡Qué actualidad…! , para plasmarla hoy con los debidos resguardos de control e igualitarios mecanismos de distribución a la realidad minera de Catamarca.

Para el Capítulo VIII del "Régimen administrativo y rentístico”, que en el Art.  176 de la vigente Constitución de Catamarca prevé un "Banco Oficial de Fomento”, bien cabría orientar parte de la renta minera a favorecer la creación y desarrollo de otras actividades productivas que bien podrían ser financiadas desde el aludido ente financiero, con un destino más provechoso que las –no pocas veces- cuestionadas inversiones de algunos municipios.

Desde aquellas concepciones, los trabajadores catamarqueños enarbolamos permanentemente las banderas reformistas para profundizar el eje de organización que proponía la Constitución del ’49, sustentada en "la irrevocable decisión de constituir una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”, que promovía "el bienestar general” y "la cultura nacional”, como sostenía desde su preámbulo.

Con la misma convicción, hoy adherimos a la propuesta formulada por la gobernadora de la Provincia, la Dra. Lucía Corpacci, de jerarquizar el empleo público, mediante la institucionalización de una carrera administrativa que priorice la idoneidad, el mérito, la profesionalización y la permanente capacitación  de los trabajadores, mediantes ascensos y promociones por concurso hasta el nivel de Director.

Ratificando además, de manera indubitables el Derechos del Trabajador, el  Derecho a trabajar, el Derecho a una retribución justa, el Derecho a la capacitación, el Derecho a condiciones dignas de trabajo, el Derecho a la preservación de la salud, el Derecho al bienestar, el Derecho a la seguridad social, el Derecho a la protección de su familia, el Derecho al mejoramiento económico y el Derecho a la defensa y resguardo de los intereses laborales.

En ese marco, propiciamos también la importancia de elevar el rango de la administración, control y regulación del sistema laboral de la provincia a un Ministerio de Trabajo, dotado de los mecanismos elementales como de los recursos humanos indispensables para llevar a cabo una tarea de fiscalización responsable y ajustada a las normas. No como ocurre en la actualidad, donde la indispensable tarea de inspección laboral, en algunos casos está a cargo de burócratas recalcitrantes; en los mejores casos sin meritos ni preparación, cuando no proclives a los favores de las patronales, que tornan inocua y a veces hasta farsante una indelegable misión del Estado.  Estas funciones, por ejemplo, son las que requieren de una permanente evaluación y jerarquización mediante concursos específicos, para evitar la permanencia en las mismas de verdaderos enemigos de los trabajadores, cualquiera sea el área de sus desempeños.

Otra iniciativa que motiva el legítimo interés de los trabajadores, es la de su participación en la administración y conducción de los entes oficiales y/o sociedades del Estado, como ser OSEP, CAPRESCA, Vialidad Provincial, Aguas de Catamarca, Energía Catamarca y Radio y TV Pública, por ejemplo,  mediante la elección de un representante, que garantice, preserve y asegure los intereses de los empleados –principal capital de gestión-,  en cada uno de esos organismos.

Estas ideas, como otras que cotidianamente están en el ámbito del responsable desenvolvimiento sindical de nuestras organizaciones, en defensa de los derechos de los trabajadores, son las que plantearemos -con las debidas justificaciones- cuando se nos permita la oportunidad de nuestra intervención en las instancias de debate que se promueven desde el Gobierno de la Provincia.

Al pueblo, y fundamentalmente a los trabajadores, no pueden cerrárseles los caminos de la reforma y adecuación gradual de sus leyes; no pueden impedírseles que exterioricen sus modos de pensar y de sentir propiciando que se los incorpore a los cuerpos fundamentales de la legislación y las normas que los rigen, como en este caso la Constitución de la Provincial. 

De allí nuestra vocación por sumarnos a la iniciativa reformadora de la compañera gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, con la intención de aportar a la serena reflexión y a la construcción colectiva más amplia y abarcadora posible, que contemple -por sobre todas las cosas- el bienestar general y la felicidad de todos los catamarqueños.

Pedro Antonio Carrizo                      Roberto Antonio González

Delegado Regional C.G.T.                Secretario General

Delegación Regional Catamarca      62 Organizaciones Peronistas de Catamarca

 

Gustavo Rolando Carrizo

Secretario General

Juventud Sindical

Peronista de Catamarca

 

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