El desafío K es lograr un 40% o más, no solo vencer al FCS
El kirchnerismo de todo el país está embarcado en una aventura difícil, compleja: perforar hacia arriba el 40 por ciento de los votos en las elecciones primarias, obligatorias y simultáneas de agosto. ¿Y por casa, en Catamarca, cómo andamos?
Todo el kirchnerismo aspira a lograr el 40 por ciento, o más, de los votos en las elecciones primarias, obligatorias y simultáneas del mes de agosto venidero. Es que también adentro del kirchnerismo, como evalúan afuera, obtener un porcentaje menor sería un mal augurio para la candidatura a la reelección de la presidenta Cristina Kirchner.
Se calcula que en las elecciones generales de octubre, para obtener el triunfo, la presidenta Kirchner debería lograr, por lo menos, el 40 por ciento de los votos contra menos del 30 por ciento del segundo. Los analistas consideran que solo así podría vencer en la primera vuelta, porque de haber una segunda, el panorama podría empeorar el resultado al tener en frente a todas las adhesiones juntas, que concitan candidatos opositores como Alfonsín, Rodríguez Saá, Duhalde, Binner o Carrió.
Para esa cruzada electoral de agosto, que es perforar hacia arriba el 40 por ciento de los votos, hay preparativos de todo tipo, y hasta temor, en el oficialismo de todo el país, a quien ya se lo acusa de evaluar una posible suspensión para disimular la imposibilidad de lograr esa perforación. ¿Será?
En nuestra provincia, el kirchnerismo también debe apuntar a lograr el 40 por ciento en las elecciones primarias; pero no solo eso, si es posible mejorarlo, de modo que el porcentaje local ayude a levantar el promedio nacional que se verá afectado por porcentajes de otros distritos en los que no se mide bien.
Para eso los kirchneristas catamarqueños deben armar una logística política nada fácil, pero bien posible; en frente los kirchneristas tendrán a un oficialismo que hace malabares para mantenerse en pie, con su principales figuras devaluadas, sin el respaldo mediático de otros tiempos. Todo hace prever que es posible que los K logren quedarse con las dos bancas de la Cámara Baja que habrá en juego en octubre.
Solo hay que duplicar en número de votos al candidato del deshilachado FCS o peor aún, al candidato que presente la UCR; o si acaso fuera peor todavía, al candidato que logre sostener hasta el 23 de octubre, si que renuncie, el Movimiento Renovador que conduce Eduardo Brizuela del Moral.
No parece imposible el desafío, más bien alcanzable; eso si los K se ofrecen buenos candidatos y se logra movilizar al electorado catamarqueño. Allí entran a tallar los aportes que puedan hacer a las arcas electorales del kirchnerismo todas las agrupaciones de dentro y fuera del peronismo que se anotan para cobrar en diciembre. La estrategia es simple: movilizar mucho, y para eso hace falta brazos movilizadores, o en su defecto inteligencias movilizadoras.
En el kirchnerismo están convencidos que se está haciendo todo bien para llegar a octubre de la mejor manera; que se está dando cobertura y participación a todos los sectores; atendiendo a esa idea macro, dicen, se confeccionaron las listas de autoridades del PJ. A modo de refuerzo, dicen en voz baja, no se confirman los nombres de quienes integrarán el gabinete de Lucia Corpacci; la intención es que no se caiga un solo voto.
En ese sentido, si en las elecciones generales del mes de octubre se logra un triunfo importante, es decir no solo una victoria sino que además se logre un caudal de votos que llegue o supere el 40 por ciento de todos los votos que se emitan el domingo 23 de octubre, será clarificador en cuanto a saber si se están haciendo las cosas bien como se dice mucho y mucha prensa interesada resalta. Las condiciones generales están dadas, solo hay que tener las condiciones para sacar provecho a la situación general.