Desarrollan un software para mejorar la lectura del ADN
La secuenciación dirigida es una técnica que consiste en el análisis de regiones específicas del ADN lo que permitiría optimizar el diagnóstico de enfermedades genéticas y anticipar el tratamiento de forma personalizada.
Las enfermedades de origen genético, como puede ser el
cáncer de mama, tienen la particularidad de que comienzan a manifestarse
repentinamente, aunque siempre estuvieron presentes en el ADN del paciente. Por
eso, se cree que el análisis y la correcta lectura de ese ADN podrían anticipar
la aparición de algunas enfermedades e incluso contribuir al desarrollo de
tratamientos específicos.
El grupo de investigadores del Centro de Investigación y
Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas (CIDIE), que depende del
CONICET y donde participa la becaria Gabriela Merino, desarrolló una
herramienta bioinformática que funciona como control de calidad del análisis
para evitar fallas en los reportes clínicos basados en la lectura de la
secuencia de ADN.
El ADN (ácido desoxirribonucleico) es la famosa doble cadena
de "enlaces” -o nucleótidos- que determina el funcionamiento de las diferentes
células del cuerpo. Compuesto por dos cadenas de 23 cromosomas cada uno,
provenientes de los padres del individuo, estas moléculas contienen la
información genética que determina las características que tendrá esa persona.
Así como los genes establecen el color de los ojos o del
cabello, también condicionan la predisposición de cada uno a desarrollar
determinadas enfermedades a lo largo de su vida.
"Mediante la secuenciación dirigida lo que se logra es
revelar o leer el orden de los nucleótidos en un fragmento particular un grupo
de genes. Este orden, puede presentar variaciones respecto del común de los
humanos y es, acá, donde se encuentra la clave para detectar de qué enfermedad
se habla y qué tratamiento aplicar según cada caso”, explica Gabriela Merino en
diálogo con Agencia CTyS-UNLaM.
Merino y el grupo de investigadores que ella integra
encontraron en la bioinformática, área multidisciplinar que responde a
preguntas de la biología valiéndose de instrumentos informáticos, una
herramienta para desarrollar un "control de calidad” para dicho proceso de
secuenciación.
"Esta herramienta es un paquete de software estadístico del
que se obtendrá un conjunto de medidas asociadas a la lista de fragmentos de
ADN explorados, que se utilizarán para determinar si, dichos fragmentos, se han
leído o no lo suficiente como para considerarse fidedignos. De ser así, serán
útiles para descubrir las variantes genéticas que tiene el paciente.
El software genera un reporte donde se detallan los
resultados del control de calidad, destacando qué regiones no han sido
exitosamente exploradas. Esta información es muy valiosa, ya que al no haberse
secuenciado un fragmento, no será posible encontrar allí una variante, por lo
que el reporte médico podrá no contener variantes relevantes a la enfermedad
del paciente simplemente porque la secuenciación ha fallado en encontrarla y no
porque ésta no exista realmente”, detalla la becaria del CONICET.
Con esta aplicación, los investigadores esperan colaborar
para mejorar los sistemas de medicina personalizada, en los que cada paciente
es tratado en función de su perfil molecular en particular, comparando su
perfil con todos los que se encuentran tipificados en la base de datos: "El
software, entonces, corrobora que todos los genes de interés se hayan leído con
suficiente profundidad para poder reportar confiablemente las variantes
genómicas”, concluye Merino.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM