Detectan relación entre estrés crónico y cáncer de próstata
Investigadores de la Universidad de Buenos Aires estudiaron las variaciones de una hormona producida por el organismo en situaciones de estrés y descubrieron que estos eventos interaccionan con un marcador del cáncer de próstata: se asocian a un mayor riesgo de padecer la enfermedad.
Sebastián Alonso (Agencia CTyS) – Hasta el momento los
científicos sabían que el cortisol, una hormona que surge como respuesta al
estrés crónico, intervenía en el desarrollo de ciertas enfermedades. Lo que
este equipo de científicos de
"El cortisol opera como un moderador entre los eventos de
vida y el biomarcador de la patología”, afirma en diálogo con
Estas situaciones estresantes se asocian a un mayor riesgo
de padecer la enfermedad, caracterizado por el aumento del mencionado cortisol,
y a un desarrollo hormonal que, en definitiva, favorece un entorno pro
carcinógeno.
El hallazgo invita a incorporar progresivamente la
evaluación de los factores psicosociales en los protocolos de identificación y
tratamiento de los pacientes vinculados con el desarrollo de la enfermedad
oncológica.
El cáncer de próstata es la neoplasia visceral más común en
hombres americanos y europeos mayores de 50 años precediéndole el cáncer de
piel, y es el tumor urogenital mas frecuente del varón. Presenta una incidencia
del 30 % en la quinta década de vida.
La complejidad de medir el estrés
La investigación, de carácter multidisciplinar, contempla la
medición del estrés, para lo cual se utilizó una encuesta. "Hemos aplicado una
encuesta de sucesos o eventos de vida, la escala de Holmes y Rahe, en la que el
paciente indica cuáles son aquellos eventos que le causaron estrés en el último
año”, destaca
Se trata de una escala validada originariamente en Estados
Unidos pero, luego, también en distintas poblaciones latinoamericanas, por lo
cual fue utilizada por el equipo de científicos de
"Todos los tumores tienen un componente genético pero, en
este caso, está fuertemente condicionado por el estilo de vida, que incluye la
alimentación, la actividad física y la obesidad, ya que se ha demostrado que
también se asocia con la progresión del tumor, aunque no tanto con el
desarrollo inicial”, señala la investigadora a cargo del estudio.
"Observamos que el cortisol interaccionaría con los eventos
de vida, aumentando los niveles del antígeno prostático específico”, aporta
Fabre.
Frente a cierta resistencia médica por el carácter
"subjetivo” del estrés, Berg defiende la utilidad de las herramientas para
evaluar el estrés, como las encuestas de este tipo, y asegura que se encuentran
"cada vez más adaptadas y validadas”.
Esta encuesta no considera la subjetividad del evento, es
decir, no refiere cómo el paciente lo percibió, sino que mide si sufrió o no la
situación.
"En definitiva -cierra Berg- se trata de darse cuenta de que
el paciente es vulnerable psicológicamente, está en una sociedad complicada y
hay que actuar antes de que desarrolle la patología”. Los resultados de la
investigación fueron publicados en revistas internacionales como
Psychoneuroendocrinology y Stress.
Fuente: Agencia CTyS