La deuda pública
Con el telegrama de despido ya recibido, es tiempo que comience a inventariarse la verdadera herencia que dejan a todos los catamarqueños las sucesivas gestiones al frente del Estado provincial de Arnoldo Castillo, su hijo Oscar y Eduardo Brizuela del Moral; las más costosa es una deuda millonaria que deberán pagar las futuras generaciones.
Todo lo que no quiso hacer el Frente Cívico y Social en su descarada fiesta de los últimos años tendrá consecuencias que deberán afrontar las futuras generaciones de catamarqueños. Obras energéticas como electricidad o gas, se pagan con padecimientos concretos en los hogares cuando las temperaturas suben o baja mucho, pero también se pagan con desempleo, por los emprendimientos fabriles no pueden producir normalmente.
Están también los problemas que tendrán los futuros ciudadanos, por ahora alumnos, cuando deban acceder al mercado laboral con las ostensibles deficiencias que les determinaron las pésimas gestiones educativas de Luis Varela Dalla Lasta, Raúl Giné, Isabel Acuña de Brizuela del Moral, Eduardo Galera y Mario Perna. Eso se paga con magras posibilidades de empleo, es decir desempleo casi asegurado.
Hay muchas “herencias”, de las que el oficialismo no querrá hablar, o que intentará ocultar con falacias tales como las obras emblemáticas o la transformación que experimentó la provincia en los últimos años.
Pero está el problema de la deuda millonaria que generaron las deficientes gestiones de Arnoldo Castillo, su hijo Oscar, y Eduardo Brizuela del Moral; que a ciencia cierta nadie parece poder estimar con algún grado de precisión, porque es imposible obtener un detalle actualizado, serio. Si está claro que Catamarca necesitara varios años de su recaudación local para poder pagar su deuda con su principal acreedora, la Nación.
Así lo estableció el año pasado la Fundación del Tucumán, cuando presentó un informe económico sobre las provincias del NOA del año pasado. Una forma de medir la sustentabilidad de las deudas provinciales consiste en calcular cuántos años de recaudación son necesarios para pagar la totalidad de la deuda contraída, suponiendo que todos los años se recaudan los mismos montos en impuestos provinciales.
"El panorama respecto de sustentabilidad ahora es diferente, puesto que Jujuy y Catamarca son las que necesitan más años de recaudación para poder pagar sus deudas, 15 y 7 años, respectivamente, mientras que Santiago del Estero, Tucumán y Salta se encuentran dentro del margen de 1 a 4 años de recaudación", señala el informe elaborado por Eduardo Robinson y Víctor Funes que fue publicado ayer por el diario La Gaceta. La mayor parte del total de la deuda pública de las provincias del NOA es con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial.