En el “Día del Boxeador” Brumec equipó gimnasios
El secretario de Deportes de la provincia, Maximiliano Brumec, junto a su par de la Municipalidad de la Capital, Cristian Gillou, hizo una importante donación a los gimnasios de la provincia que habitualmente entrenan a púgiles catamarqueños, a los que recibió y agasajó en el marco del Festival por el “Día del Boxeador”, que anoche tuvo lugar en el Club Hindú.
Los beneficios alcanzaron a las “escuderías boxísticas” comandadas por Santiago Luis “el Piji” Tapia, del “José María Gatica”; por Karina Mema, del “Mema Gym”, ahora con sede en el Club Sarmiento; por Manuel Cativa, del “Catamarca Box”; por Vicente Reartes, de “La Quinta de Olivos”; por Jesús Vázquez del “Antonio Martínez”; y por Julio Apaza del Club Policial.
También recibieron el valioso aporte en material de trabajo y entrenamiento los gimnasios del ex campeón Argentino, Luis Armando Soto, del ex campeón Mundial Hugo Rafael Soto; del Club Estudiantes de La Tablada a cargo de Dante Pereyra; de Luis “Tatita” Monge en La Viñita; de Cristian Aibar y de Víctor López en Santa María; y de Raúl Ludueña en Andalgalá.
Entre las donaciones, todas materializadas en el mismo acto, contenidas en distintas cajas, y que los respectivos entrenadores se llevaron anoche mismo, figuraban cabezales, guantes, guantines, bolsas y vendas, entre otros elementos.
La celebración del “Día del Boxeador” evoca la epopeya del 14 de septiembre del año 1923, protagonizada por el boxeador argentino Luis Ángel Firpo, quien aquel día se enfrentó en EE.UU., a uno de los más grandes del boxeo mundial, el Matador de Manassas, Jack Dempsey, al que “sacó” del ring y regresó para vencerlo ayudado por los periodistas que seguían la pelea.
Efectivamente, después de caer siete veces, Fipo perdió por KO en el segundo round; pero en el transcurso del primer asalto, y después de tres caídas, sin las reglas de protección actuales, el argentino con un terrible derechazo lo sacó del ring al estadounidense. Las crónicas de la época recuerdan que los periodistas que estaban a la vera del cuadrilátero lo ayudaron al campeón del mundo a retornar al combate, para que no perdiera antes de los 20 segundos que hubiese decretado la victoria del hombre de Junín, el gran “Torito de las Pampas”.
Y al margen de estos significativos e históricos detalles desde lo deportivo, en aquella fecha Firpo se convirtió en el primer boxeador argentino en combatir por un título del mundo, presentando la licencia profesional Nº 1 otorgada por la Federación Argentina de Box (FAB), con lo cual a través del Estado se legalizaba el boxeo en la República Argentina.
Las donaciones a los gimnasios catamarqueños fueron agradecidas por el entrenador Vidente Reartes, de “La Quinta de Olivos, quien destacó “el permanente acompañamiento de la Secretaría de Deportes, a través de Maxi Brumec, como de la Municipalidad de la Capital por medio de Cristian Guillou, quienes asumieron con verdadero compromiso la decisión de la gobernadora Lucía Corpacci de atender al deporte como una auténtica política de Estado, y que en el caso del boxeo ha permitido un notable crecimiento, hasta darnos el gusto de programaciones como la de esta noche, con ochos peleas, tres títulos provinciales amateurs en juego, y apenas la presencia de un solo boxeador de otra provincia, en el combate profesional de fondo”.
“Eso demuestra la evolución de nuestros púgiles, por la contención que se les brinda desde los gimnasios, y la mejor respuesta es esta velada colmada de aficionados, motivados únicamente por la jerarquía y dedicación de nuestros boxeadores y entrenadores. ¡Feliz día del boxeador…!”, concluyó Reartes.