A 30 días del inicio

Andalgalá © Se cumplen hoy 30 días desde la asunción de la nueva gestión municipal,  episodio que ha dejado atrás los ocho años de la gestión Perea, para dar inicio a la de Alejandro Páez.

POLITICA

Muchas han sido las expectativas, y muchas las esperanzas en el cambio prometido que beneficie a la comunidad en su conjunto y a los vecinos en particular. Hubo cambio de funcionarios y de actores.

El intendente ha tomado algunas decisiones importantes, como la de ratificar la planta permanente a los 43 empleados recientemente designados o las denuncias a Perea ante la Fiscalía General de Instrucción.

Por lo demás, el Municipio sigue su curso y en tan corto tiempo es técnicamente imposible que se puedan solucionar todas las falencias declamadas por la nueva gestión. Aseguran los funcionarios, que en todas las áreas hay problemas a solucionar por lo que es muy poco lo que tienen para comunicar.

A 30 días del inicio de gestión no se han mencionado temas candentes, como lo es el de  la Iglesia que permanece, cada día más deteriorada, la que por más que pertenezca jurisdiccionalmente al obispado, pertenece también a la comunidad católica  y al patrimonio histórico de Andalgalá, por lo que el Municipio no puede permanecer indiferente y sumiso ante las respuestas y el comportamiento  de un prelado divorciado de la gente.

Nada se dijo del estado en que se encuentran las calles, cuestión que atormenta a los conductores y nada se dice acerca de la ocupación del espacio infantil en la Plaza 9 de Julio por parte de gente mayor que ahí se manifiesta, privando a los niños de disfrutar de ése, su espacio. Hubo reuniones por el tema del agua potable y los cortes se suceden por tiempo indeterminado, de manera inconsulta y sorpresivamente.

Efectivamente, es técnicamente imposible, pero para eso están los medios de comunicación que sirven justamente para que los funcionarios que deben dar respuestas, informen a la gente acerca de las cosas que están haciendo, las que quieren hacer y las que no pueden o no quieren hacer.

La gente quiere el cambio, pero también, exige que las cosas se hagan y se comuniquen. Encerrados en despachos con aire acondicionado, no se solucionan los problemas ni se concretan las acciones.

Lo dice la gente y nosotros así lo escribimos.

 

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