Doering considera que en febrero el Gobierno chocó contra la pared

Las voces de los funcionarios del área de minería del gobierno brizuelista todavía suenan raras, es que recién se las conoce. Raúl Doering, el titular de SOMICA, dijo que todo cambió desde la asamblea del mayo pasado, a consecuencia del traumático febrero de Andalgalá.  

POLITICA

Raúl Doering, el titular del directorio de SOMICA, fue entrevistado por medios de prensa que no son de nuestra provincia. Es común, que los funcionarios hablen para afuera, aunque es cierto también que desde el 15 de febrero todo cambiaron todos los criterios con que se manejaban los elegidos por Eduardo Brizuela del Moral para manejar la problemática minera; eso habilita una autocrítica que ahora la esboza Doering. Veamos.

¿Cómo está posicionada Catamarca, hoy, ante el conflicto con Agua Rica?

A partir del 1º de mayo hubo un cambio de visión en cuanto a la situación minera de la Provincia, con un discurso del Gobernador que ante la Asamblea legislativa ratificó el rumbo como provincia minera y que la minería era una política de estado. Y luego, siguió con el cambio del Secretario de Estado de Minería, cargo que asumió Jorge Eremchuk, quien lo primero que hizo cuando asumió fue precisamente visitar Andalgalá. Creo que ya fue como cinco veces en lo que va de su corta gestión, cosa que no se había hecho en años, y eso cambió mucho las expectativas sobre todo en Andalgalá.

¿El tema Andalgalá, perjudica a SOMICA?

 Nosotros estamos en una situación particular porque estamos radicados en Andalgalá con el proyecto Capillitas. Tenemos más de 40 empleados, el 100% de Andalgalá. El 100% de las compras las hacemos en Andalgalá, llevamos una política de Responsabilidad Social Empresaria basada fundamentalmente en lo local, aparte de ser una empresa chica, con participación estatal. Así que nosotros estamos muy cómodos y confortables trabajando en Andalgalá.

¿Cual fue el detonante de la crisis en Andalgalá, porque nunca hubo grandes problemas allí?

Fueron un sinnúmero de factores. Si uno entra a sumar errores propios y ajenos, tanto de la empresa, el gobierno local, provincial, nacional, sumado a las expectativas por el emprendimiento minero que no fue lo que la gente esperaba, todo eso fue un combo, sumado a algunos oportunistas políticos de Buenos Aires más preocupados por nuestro ecosistema que con el Riachuelo, se sumó todo eso para que suceda lo que sucede en Andalgalá.

A veces en estas crisis es necesario tocar fondo, chocarse contra una pared para darse cuenta de las cosas que hay que cambiar. Yo creo que nos hemos dado cuenta que todos los actores catamarqueños tenemos que ver con el sector.

¿Cómo los afecta la ley de glaciares?

En Catamarca ya tiene media sanción una ley provincial de glaciares, pero puede afectar a todas las provincias cordilleranas por igual. Es una cuestión que se tiene que resolver al más alto nivel político porque parece ser una ley antiminera más que una de protección a los glaciares.

¿Afecta a SOMICA?

Si vamos al estricto sentido de la palabra periglaciar sí, creo que hasta la Pampa llega. Yo creo que hay que definir bien, con más rigor lo que significan esos términos para poder evaluar cómo afecta a cada sector.

¿Cómo ve el futuro de la minería en Catamarca?

En Catamarca tenemos un potencial extraordinario, un Gobierno totalmente proclive al desarrollo minero, incluso hasta la misma oposición del Gobierno y todos los sectores concluyen que Catamarca sin minería no se puede desarrollar. El 80% del terreno es montañoso, cosa que venimos diciendo desde hace muchísimos años, con montañas altamente mineralizadas, es impensable un desarrollo económico que no esté ligado al sector minero.

 

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