"El aporte indígena al mundo fue enorme pero poco valorado"
Gustavo Politis, flamante Investigador de la Nación, analiza la herencia colonial de la arqueología como brazo académico para la colonización y la tendencia actual hacia la reivindicación de los derechos de pueblos originarios. Además, lamenta el poco espacio que le dan los medios a esta disciplina.
Gustavo Politis, junto a integrantes del grupo awa.
"Intentamos tratar de encontrar claves de cómo funcionan estas sociedades
hoy para poder encontrar datos que nos permitan interpretarlas en el
pasado", destaca el científico.Gustavo Politis, junto a integrantes del
grupo awa. "Intentamos tratar de encontrar claves de cómo funcionan estas
sociedades hoy para poder encontrar datos que nos permitan interpretarlas en el
pasado", destaca el científico.
Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS)- Todavía no era el
doctor Politis, sino Gustavo, un adolescente que recorría los médanos en su
Necochea natal en búsqueda de restos arqueológicos. Hasta que una fría mañana
de invierno se produjo un momento tan mágico como científico. "Mi primer
hallazgo fue un cuchillito de gran antigüedad, que me causó mucha emoción. Ese
mismo sentimiento lo reconozco cada vez que encuentro algo. Sigue siendo mi
motor, mi combustible”.
Los años pasaron pero para Gustavo Politis, doctor en
Ciencias Naturales y recientemente distinguido como Investigador de
Investigador y docente de
Sobre el galardón otorgado por el Ministerio de Ciencia,
Tecnología e Innovación Productiva, destaca que "no es un premio individual,
sino que ha sido posible gracias al apoyo de varias instituciones, como el
CONICET,
Lo curioso de sus
dichos acerca del reconocimiento para las Ciencias Sociales es que usted es
Doctor en Ciencias Naturales…
Es verdad, es una disciplina que está en el límite. En
esencia es una ciencia social, porque estudiamos al ser humano y a las
sociedades del pasado. Lo que pasa es que para estudiar a esas sociedades del
pasado recurrimos a métodos y técnicas analíticas propias de las Ciencias Naturales.
Yo soy doctor en Ciencias Naturales porque, por tradición de
¿Cuál diría que es el
rasgo más particular de cada una de sus líneas de investigación?
En la investigación sobre arqueología pampeana, uno de los
temas más interesantes es el poblamiento de América, pero también hay muchos
otros temas relevantes. Por ejemplo, hay
sitios rituales en Olavarría datados hace 3000 años y sitios que conservan las
improntas de pisadas humanas en Monte
Hermoso, de 7.500 años de antigüedad. Estos lugares incluyen también sitios de cacería de lobos marinos con buena
conservación de artefactos de madera. En la arqueología del Delta del Paraná,
confirmamos que construían montículos de tres metros de alto, donde ubicaban
sus aldeas. En cuanto al trabajo con pueblos cazadores-recolectores actuales,
el más impactante y motivador para mí fue el encuentro con los nukak, de
¿Cuál es la riqueza
que aporta poder trabajar con dinámicas sociales en vivo y con distintos
niveles temporales?
El objetivo de trabajar con estas sociedades en vivo era ver
cómo funcionan estas sociedades en la actualidad, que son las mismas que yo estoy mirando en el
pasado. Intentamos tratar de encontrar claves de cómo funcionan estas sociedades
hoy para poder encontrar datos que nos permitan interpretarlas en el pasado.
¿Hay diferencias en
relación al trabajo en arqueología en Argentina y las metodologías de países de
la región u otras zonas del mundo?
Si, hay varis diferencias. No hay diferencia en cuanto a las
técnicas, sino en cuanto al status de la arqueología. En Chile y Brasil, por
ejemplo, gran parte de la arqueología es privada, donde hacen estudios de
impacto para grandes obras. Es otro tipo de trabajo, otra dinámica. En
Argentina, la arqueología es mayoritariamente estatal, ya sea por el CONICET,
por universidades nacionales o institutos. La principal diferencia entre la
arqueología académica y la arqueología de contrato es que en esta última hay
una fuerte limitante en el tiempo para hacer las investigacioens, por lo que se
necesita una optimización de recursos y los objetivis son distintos En la arqueología académica, si bien también
hay una optimización, el tiempo no es una limitante y no se busca mitigar el
impacto de una obra de envergadura.
Dentro de la esfera
política, ¿hay conciencia sobre la importancia del patrimonio arqueológico?
¿Hay trabajo articulado en este sentido?
En general, no. No hay una conciencia bien clara, depende de
cada provincia y de las distintas legislaciones. Por supuesto, es clave la
visión, el saber y la experiencia del científico, siempre y cuando se le dé
lugar y espacio para su opinión, cosa que no siempre sucede.
¿Cuál cree que ha sido
la postura tomada por la academia en relación a las problemáticas de los
pueblos originarios? ¿Ha cambiado el paradigma en los últimos años?
La arqueología y la antropología surgieron como disciplina
colonial, fueron el brazo académico de la colonización. Surgieron como
disciplina cuando Europa quería conocer al otro cultural, pero no por amor al
saber sino como herramienta de colonización. Hay una herencia colonial en la
práctica disciplinaria que persiste. Actualmente hay una tendencia para que la
arqueología y la antropología sean una herramienta que también sea usada para
la reivindicación de los derechos e identidad, el reclamo de los pueblos
indígenas y para una mirada interna con el fin de descolonizarla. Claramente,
hay un desbalance que se ve incluso en los programas de estudio: dos o tres
temas sobre pueblos originarios, que incluye miles de años, y de los últimos
tres siglos estudias durante cuatro años.
Usted ha señalado que,
para tener una plena conciencia de la diversidad cultural, hay que entender que
nuestro pasado no se limita a la llegada de los europeos…
Sí, por supuesto. Nosotros estamos entendiendo a la
arqueología como herramienta para conocer la historia indígena, no como algo
desasociado de la historia, y entendemos a los pueblos originarios como sujetos
de la historia. No hay que olvidar que las poblaciones que vivían acá, mucho
antes de la llegada de los europeos, domesticaron plantas y animales que
cambiaron por completo la alimentación en el mundo. El aporte indígena al mundo
fue enorme pero muy poco valorado.
Un científico en el medio
Para Politis, si bien hay un creciente interés de parte de
los investigadores a la hora de divulgar sus trabajos y una buena articulación
con el Programa de Popularización de
"En la inmensa mayoría, los arqueólogos podemos decir lo que
hacemos con un lenguaje sencillo. Lo que pasa es que no hay una demanda
sostenida de parte de los comunicadores por preguntarnos a nosotros. Me
encantaría que nos llamaran más para que podamos explicar la implicancia de los
hallazgos o el impacto que tienen en el ámbito científico y social”, asevera.
Fuente: Agencia CTyS