Un enfermero relató cómo fue el robo de bebés durante la dictadura
Claudio Ronchi, suboficial enfermero del Hospital Militar de Campo de Mayo durante la dictadura, fue entrevistado en el programa radial "La Voz de los Colimbas". En la charla, se refiere al robo de bebé durante la última dictadura.
Claudio Ronchi es bioquímico, ingresó en el Ejército en 1976
como enfermero y pidió el retiro en 1984 (estuvo en la guerra de Malvinas).
Estuvo en Tandil y luego al Comando de Cuerpo de Ejército I, en Palermo, en el
Departamento de Operaciones. Fue taquidactilógrafo del General Guillermo Suárez
Mason.
Ronchi fue entrevistado en el programa radial La Voz de los
Colimbas (AM 1010). "Fui secretario de Suárez Mason, o algo así. Sabía escribir
a máquina y hacía eso. No sabía en qué estaba metido ni qué pasaba, iba a
cumplir 19 años. Suárez Mason miraba DNI y decía ‘este sí’, ‘este sí’, ‘este
no’.
Dos veces me tocó trascribir esas listas. Pero después
dejaron de pedirme eso”, aseguró. "Me llamaba la atención que yo como enfermero
estuviera como asistente de Mason pero era el único que sabía
dactilografía”.
"¿Usted sabía lo que pasaba con esas personas?”, le
preguntaron los conductores del programa. "Se sabía, claro. Era joven pero se
sabía”.
Después Ronchi fue destinado a Campo de Mayo como enfermero
del laboratorio. "En Campo de Mayo, mi superior era el mayor bioquímico
Barrandeguy, que me presenta ante el Jorge 'Turco' Hadad y Agatino Di
Benedetto. Ahí vi a muchas embarazadas, 16 o 17. Mi trabajo era atender a las
embarazadas en el sector de Epidemiología. Les tenía que hacer todos los
análisis clínicos, por orden del Comando de Institutos Militares”, describió.
"Pude hablar con una embarazada, no estaba permitido
hablar con ellas. Yo hacía mi trabajo. Trataba bien a los pacientes. Me
preguntó qué iba a pasar con el bebé, le contesté que no sabía. ‘Ojalá lo
supiera, no sé qué está pasando’, le dije. Ella testimonió en el juicio a las
Juntas y me mencionó, diciendo que fui la única persona que la trató bien.
Había registros de cada embarazada y se trataba que el parto fuese por la
noche. Los bebés eran llevados por personal de las Fuerzas Armadas y por
civiles”, siguió Ronchi.
El entrevistado se refirió al destino de los chicos nacidos
en cautiverio: "Se sabía qué pasaba con los chicos. Espero que no me complique.
He visto a personas que iban al hospital y decían: ‘sé que ayer hubo un parto y
quisiera quedarme con el chico’. El caso más puntual que recuerdo son los
chiquitos del mayor Norberto Bianco. Él se llevó a dos mellizos rubios. Era
ilógico: yo le dije: ‘estos dos chicos son rubios pero usted es morocho’. La
madre de los chicos era una mujer rubia, creo que de apellido polaco”.
"Los partos en general eran a la noche. Los colimbas no
tenían acceso a ese lugar del hospital", recordó Ronchi. "Vi otros casos
de robo de bebés que no tuvieron trascendencia. Hay otro caso de un bioquímico,
que fue profesor mío en Lemos. Se llamaba Roberto Tersano, creo. Todo el mundo
sabía que no podía tener familia”.
Por último, Ronchi concluyó: "Estoy dispuesto a testimoniar,
claro. Esto es un comienzo. Necesito sacarme todo esto de encima. Creo que
actué dentro de mis valores éticos. No torturé ni maté a nadie. Lo hago público
porque yo entré al Ejército porque tenía vocación militar. No para la tortura o
el crimen. Mi vocación era ayudar”.
Fuente: agenciapacourondo.com.ar