Se equivoca Brizuela si cree que designando personal suma votos para octubre
A Eduardo Brizuela del Moral ciertamente no le importan las personas contratadas que pasó a planta mediante un decreto que claramente viola la Ley de Presupuesto 2011. Actúa por despecho por la derrota que sufrió en marzo, y de paso sumar voluntades para octubre, sea o no sea él candidato.
Como los ciudadanos lo perciben fácilmente, si al primer mandatario le importaran las 2669 personas que pasó a planta la semana pasada, tenía la oportunidad de haberles mejorado su situación de revista cualquiera de todos los años que ya llevan trabajando o a partir de enero pasado, cuando ya disponía la Ley de Presupuesto 2011, que le permitía designar 2400 nuevos trabajadores en la planta estatal; pero nunca lo hizo.
Tuvo el “valor” de hacerlo recién cuando perdió su re-reelección en el cargo que ocupa desde 2003, año desde el cual el Estado provincial vio crecer sus ingresos de manera exponencial y sin embargo también creció exponencialmente el problema de la desocupación entre los catamarqueños. Con los recursos sobrantes, Brizuela, no los invirtió para generar más puestos de trabajo, los malgastó en obras emblemáticas. O sea, la desocupación nunca tuvo la importancia que recupero luego del 13 de marzo en la cabeza del primer mandatario.
Cuando se resolvió a decretar el pase a planta de los 2669 trabajadores que por años mantuvo con contratos basuras, Eduardo Brizuela del Moral solo apuntó a tomarse revancha por la amarga derrota que le sufrió el 13 de marzo a manos de Lucia Corpacci. Lo hizo violando la Ley de Presupuesto 2011, que no contempla más que la designación de 2400, los que ya fueron designados.
Pero también, la cuestionable medida apunta a cosechar votos para el Frente Cívico y Social, que aunque ya fue despedido del gobierno provincial, tiene en octubre próximo un compromiso electoral que servirá también de despedida del ciclo Brizuela del Moral. Más aun si se confirma lo que ya se comenta en los mentideros políticos, que el propio primer mandatario buscaría quedarse él con la primera candidatura a diputado nacional de la boleta frentista, para asegurarse fueros legislativos que le garanticen impunidad si es que el próximo gobierno provincial decide investigar las múltiples irregularidades de la actual gestión.
Pero se equivoca el primer mandatario si cree que designando mas personal en la insostenible planta estatal le garantizaran más caudal de votos en las elecciones de octubre próximo. Magro en sus estrategias políticas, Eduardo Brizuela del Moral parece imitar la estrategia que hace una año aplicó el intendente Daniel Ríos, de Belén, para sumarse votos en la elección que iba por su tercer mandato y que finalmente también perdió. Que tome nota Brizuela; que le haga caso a Nicolás Maquiavelo cuando enseña a conocer lo que paso en el pasado.
Hace exactamente un año, el pintoresco intendente Ríos anunció que pagaría el 25 por ciento de aumento en los salarios de los municipales, es decir, un 10 por ciento más de lo que había resuelto pagar el propio gobierno provincial, que como se sabe siempre sirvió de indicador para los municipios. Semejante aumentazo resolvió Ríos, buscando votos claro, luego de haber vetado una ordenanza del Concejo Deliberante que determinaba el otorgamiento de un incremento del 15 por ciento, argumentado para ese rechazo que las cuentas municipales no podrían soportar de ninguna forma un 15 por ciento. O sea, no podría pagarse un 15 por ciento, pero si un 25 por ciento.
Como sea, después de semejante sin sentido, en las elecciones del 13 de marzo, cuando Daniel Ríos buscaba una nueva reelección en el cargo de intendente, también le fue mal, como a Eduardo Brizuela del Moral; este gobernador que antes no pasaba a la planta estatal a los contratados de Obras Publicas y de las Secretarias de Agua y el Ambiente porque las arcas no lo permitían, pero repentinamente, después del 13 de marzo si. Como Ríos tuvo su 13 de marzo, Brizuela del Moral tendrá seguramente su octubre.