Escándalo de Guaraz
Otro episodio escandaloso sumó el intendente de Bañado de Ovanta, Elpidio Guaraz. No es novedad que sea protagonista de este tipo de episodios que dejan en crisis a una institución. Esta vez metió mano en el Concejo Deliberante.
Este lunes, la concejal Esther Guaraz (hermana del
intendente), quien tiene una suspensión de 30 días, decidió reasumir el cargo,
presidir una sesión -en minoría- para suspender a dos concejales (Cristian
Guzmán y Orlando Páez), nombrar a sus reemplazos y dar por finalizado el
período de sesiones ordinarias.
El argumento para las suspensiones fue por reiteradas
faltas, por lo que asumieron en sus lugares Gladis Gómez y Raquel Verón.
Minutos después de este episodio, los concejales que fueron
desplazados por Guaraz también sesionaron y tomaron juramento a Rosa Carlina
Llampa en reemplazo de la hermana del intendente Elpidio Guaraz.
El mamarracho institucional llegó a la justicia en la mañana
de este martes cuando se presentaron denuncias penales cruzadas, mientras que el
fiscal municipal ordenó el cierre del cuerpo deliberativo.
El polémico intendente Guaraz estuvo atento a lo que sucedía
bajo las órdenes de su hermana. Tal es así que cuando los ediles que fueron
desplazados realizaban otra sesión, irrumpió en el lugar para armar un
escándalo.
Todo terminó cuando intervino el fiscal, quien ordenó cerrar
el Concejo Deliberante y procedió a poner una faja de clausura para evitar que
alguien ingresara.