La excesiva carga tributaria encarece el crédito bancario

Varias provincias acentuaron los aumentos tributarios sobre la actividad bancaria, sin considerar que las subas se trasladan al costo crediticio. Catamarca es una de las provincias con más alto gravamen. 

ECONOMIA

Para el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, esto es una inconsistencia a la hora de fomentar el crédito, un instrumento que resulta clave para generar mayores niveles de inversión y crecimiento de la economía.

Por un lado se intenta abaratar su costo a través de subsidios a la tasa u otro tipo de mecanismos, pero por otro se observa una marcada tendencia a aumentar la presión tributaria sobre el sector.

En el ranking nacional, el indicador de carga tributaria del Estado catamarqueño sobre los bancos ocupa el sexto lugar del ranking nacional (año 2010, sobre base imponible de intermediación financiera).

En primer lugar, es necesario tener en cuenta que el Impuesto a los Ingresos Brutos Bancarios (IIBB) se cobra en las provincias como una alícuota sobre una determinada base imponible, observándose para ambos elementos cierta heterogeneidad entre los distritos.

Respecto a la base imponible, hay que distinguir entre dos definiciones: en un grupo de provincias se grava sobre la intermediación financiera (ingresos menos egresos); mientras que en otras se cobra el IIB a la totalidad de los ingresos generados por la actividad, sin admitir deducciones de ningún tipo. La base de ingresos evidentemente que resulta más amplia que la de intermediación y, por ende, una misma alícuota va a resultar en un monto a pagar mayor en el caso de la primera base que en el de la segunda.

Analizando la evolución de la carga tributaria sobre los bancos, se observa desde el 2002 un aumento constante en la carga tributaria provincial sobre el sector bancario, no solo por la aplicación de mayores alícuotas, sino también por la ampliación del monto a tributar a través de la definición de una mayor base imponible. Este proceso se habría acentuado a partir del año 2008, en los que una mayor proporción de jurisdicciones aplicaron estos cambios.

En concreto, a lo largo del período 2002- 2010 siete provincias aumentaron la alícuota aplicable sobre el sector bancario (tratándose además en tres jurisdicciones de aumentos reiterados). Gran parte de estos cambios ocurrieron en los últimos dos años.

A su vez, desde el año 2004 parecería haberse iniciado un efecto contagio entre las provincias por ampliar la base imponible: mientras que en el 2003 ninguna provincia gravaba sobre el total de ingresos, en el 2010 ya son 10 las provincias que sí lo hacen.

Ahora bien, existe una cantidad de elementos tributarios además de alícuotas y bases imponibles que tienden a modificar la verdadera presión tributaria sobre el sector, tales como incrementos o sobre tasas, descuentos o bonificaciones, y exenciones.

De este modo, para poder comparar entre sí a la presión tributaria sobre el sector bancario, es necesario construir un “indicador de carga tributaria” que englobe a estos elementos. Asimismo, es necesario re-expresar las alícuotas sobre una misma base imponible, para poder comparar entre sí a las jurisdicciones de una manera homogénea.

Según el indicador estimado, la carga tributaria provincial ejercida sobre el sector bancario asciende, en promedio para las 24 provincias, a un 5.1% sobre la base de intermediación. De la evolución del indicador en el tiempo, se aprecia con claridad el incremento en la presión tributaria sobre los bancos.

Desagregando por provincias, se observa que la carga es mayor en las provincias de Buenos Aires, Tucumán, Misiones, Córdoba, CABA y Catamarca, mientras que en el otro extremo Santiago del Estero y La Rioja son las que aplican una menor presión tributaria sobre los bancos.

Que la provincia de Buenos Aires termine ejerciendo una presión tributaria equivalente al 9% del margen de intermediación financiera, casi el doble que el promedio de provincias, es una señal negativa para todos los tomadores de crédito de su jurisdicción.

Y es solamente la carga provincial, a la que debe adicionarse la nacional y la municipal.

Resulta preocupante la tendencia de incrementar la carga tributaria provincial sobre los bancos. Entre el 2008 y 2010, la presión que ejerce el IIBB sobre el sector habría aumentado cerca de un 30%, en promedio para las 24 jurisdicciones, como resultado tanto de subas de alícuotas como ampliaciones de las bases a tributar.

Es importante tener en cuenta que mayores impuestos sobre el sector financiero impactan seguramente en un mayor costo del crédito, repercutiendo negativamente no solo sobre este sector sino también sobre el resto de las actividades de la economía, desalentando su crecimiento y desarrollo.

Estos son las distorsiones que debieran empezar a eliminarse para atacar genuinamente el costo del crédito y por esa vía facilitar un mayor volumen. Pero dadas estas distorsiones, la mayoría de las veces se pretende forzar a la baja el costo a través de la creación de nuevas distorsiones. Es una más de las tantas inconsistencias existentes.

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