Expectativa por la primera sesión de Diputados

La primera sesión de la Cámara de Diputados despertó un interés sin igual, a partir de los operativos cruzados entre las diferentes bancadas políticas por quedarse con la presidencia del cuerpo.

POLITICA

Hasta el momento no hay nada definido y los nombres para presidir la Cámara siguen siendo los mismos que venían sonando; por lo que en la sesión literalmente podría ocurrir “cualquier cosa”.

Al cierre de esta edición rumores indicaban que Alfredo Gómez se habría inclinado finalmente por jugar con el FCS, por lo que el oficialismo obtendría la mayoría y se quedaría así con el manejo del cuerpo. La única duda del frentismo pasaba por la posible ausencia del diputado José “Chichi” Sosa (se encuentra en Buenos Aires por un problema de salud de un familiar), lo que le haría perder la pelea. De todas formas, comunicaciones telefónicas de última hora daban por seguro la presencia de Sosa en el recinto.

Desde el interbloque opositor, en tanto, no daban por perdida la pulseada e intentaban seducir a Gómez para atraerlo a su sector. 

Con este panorama, los candidatos a presidir la Cámara de Diputados continuaban siendo:

Jorge Moreno: Tiene un aval fundamental, el de la gobernadora Lucia Corpacci, además de representar a un sector importante dentro del PJ, la Renovación. Tiene también a su favor que la continuidad en diciembre próximo coincide con el primer esbozo de distribución de poder del nuevo gobierno kirchnerista. Para su confirmación en el cargo solo se necesita que se cierre con los legisladores Alfredo Gómez y Luis Barrionuevo.

Raúl Chico: El legislador santamariano presiona dentro del kirchnerismo por su ascenso invocando su tarea en la campaña de marzo pasado. Sabe que si logra embocar ahora, puede continuar luego de diciembre. Todavía no le dijeron que “no”, tampoco que “si”, o sea, la llama de la esperanza está viva.

Alfredo Gómez: anhela ser presidente de la Cámara Baja. Sabe que su voto es decisivo, pero está condicionado por las circunstancias difíciles que le tocará vivir al jalilismo a partir de diciembre próximo. Negocia con todos los sectores con ansias de quedarse con la presidencia de la Cámara Baja, tanto el FCS como el Interbloque; pero sabe que el único sector que le puede garantizar las necesidades básicas insatisfechas desde diciembre es el Interbloque.

Luis Barrionuevo: el actual presidente de la Cámara, tiene chances concretas de continuar en su cargo. Solo tiene en contra al FCS y los diarios que controla desde la Secretaria de Información Publica (El Ancasti y La Unión). Los empleados son los más interesados en su continuidad, aunque igual él ya anunció que apoyará a quien el Interbloque proponga.

Renato Gigantino: Sus chances son magras como se comprenderá; todos los que lo proponen saben que si el FCS tuviera chances reales de conducir la Cámara Baja, el elegido sería otro (Marita Colombo, Raúl Del Pino o el mismo Raúl Guzmán) Sus chances dependen, primero, de que el FCS consiga convencer a Alfredo Gómez de las condiciones que impone, y segundo, que con el voto de Gómez asegurado, no le surjan contendientes (lo más difícil).

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